Las disertaciones de referentes en economía y comercio exterior de los partidos políticos en el Día del Exportación celebrado ayer, dejaron claro que el futuro de Uruguay en el Mercosur dependerá de quien gane las próximas elecciones. Las exposiciones se transformaron en una discusión sobre la conveniencia o no de seguir en la estructura regional nacida en los años 90 con la intención de facilitar el comercio y que hoy, todos reconocen, enfrenta dificultades.
Desde el Frente Amplio se reafirmó el apoyo al Mercosur, no sólo por fundamentos ideológicos sino prácticos, y no se concibe otro camino que seguir siendo miembro pleno. En la vereda de enfrente se paró el exministro de Economía del Partido Colorado, Isaac Alfie, quién directamente planteó abandonar el Mercosur.
Otro camino planteó el representante del Partido Independiente, Marcel Vaillant. Reivindicó el derecho de Uruguay a negociar con terceros países por fuera del bloque, pero sin abandonar la estructura. Y el economista Ramón Pampín, del Partido Nacional, centró sus comentarios en los problemas de competitividad del país, que antes había mencionado el presidente de la Unión de Exportadores, Alvaro Queijo. Para el empresario el mundo se organiza en bloques y el Mercosur “se quedó”.
Pocas veces ocurre que las exposiciones de los técnicos son escuchadas en el mismo lugar por sus jefes políticos que estaban en las primeras mesas del Club de Golf. Cerca entre sí les tocó ubicarse a Pedro Bordaberry (Partido Colorado) y Lacalle Pou (Partido Nacional). En otra mesa estaba Pablo Mieres (Partido Independiente) y más atrás Raúl Sendic que será el vice de Tabaré Vázquez. Varios empresarios se acercaron a saludar a los políticos y unos cuantos fueron a hablar con Sendic, el más votado en la interna del Frente Amplio.
El gobierno estuvo representado, entre otros, por el ministro Roberto Kreimerman (Industria) y el subsecretario Edgardo Ortuño que se sentó junto a Max Sapolinsky, secretario general de los colorados. También estaba la intendente, Ana Olivera, la presidenta del Frente, Mónica Xavier, y Ricardo Zerbino, primer ministro de economía tras el regreso de la democracia.
Expositores
Alfie fue el primero en hablar y de arranque marcó que la competitividad del país está “muy dañada”. Luego arremetió contra el Mercosur y dijo que los exportadores tienen dificultades para salir de la región. Opinó que “la formación del capital humano es el punto número uno para incorporar valor agregado” y reclamó trabajar para abrir mercados.
“TLC con Estados Unidos, sí, si es posible, aunque no es tan fácil como en otros momentos”, dijo. Con Europa, también negociar, aunque el Mercosur “juega a la escondida y Europa se aburre”.
Al analizar las restricciones del Mercosur y el exministro se preguntó “si no llegó la hora de patear el tablero y decir muchachos: o me autorizan a negociar o me voy”. Incluso estimó que las pérdidas de salirse del Mercosur son 0,5% a 1% del PIB (aproximadamente entre US$ 250 y 500 millones de dólares).
Alfie dijo que deberá haber programas “ambiciosos” de infraestructura vial, portuaria y ferroviaria para crecer con Brasil.También pidió bajar los costos en energía, combustible, transporte y bajar la burocracia.
Desde el oficialismo, Alvaro Ons fue crítico del Mercosur pero no dio lugar a dudas en que el Frente Amplio seguirá por ese camino.
Reconoció que los socios del bloque no cumplieron compromisos para el libre comercio ni para acordar con terceros países y dijo que la institucionalidad es débil sobre todo la referida a la solución de controversias. “Se están perdiendo oportunidades de desarrollo que se tendrían con un buen funcionamiento del Mercosur”, dijo el hoy director de la cancillería.
Explicó que el programa del Frente Amplio “reafirma la pertenencia al Mercosur” y dijo que más allá de componentes ideológicos hay una larga lista para apoyarlo.
Mencionó que el bloque es insustituible, que no es la causa de los problemas que hay para acceder a mercados de Argentina y Brasil sino, en todo caso, una “solución que fracasó” y alertó que salirse del Mercosur pondrá en riesgo exportaciones. Ons entiende que se “subestima lo que haría Uruguay si negociara solo y recordó que desde hace más de 5 años se intentan acuerdos con Perú y Colombia y a esos países no les interesa Uruguay porque su mercado tiene poco para ofrecer.
El jerarca, que no escatimó en críticas al Mercosur, señaló que este es un buen momento para que Uruguay proponga rediscutir compromisos con sus socios e impulsar que se acepte la bilateralidad con acuerdos abiertos para que los demás después se sumen.
Marcel Vaillant (Partido Independiente) marcó logros de la inserción internacional que se fue construyendo “de hecho” y una serie de problemas vinculados a la infraestructura, educación y eficiencia estatal que hoy “son un cuello de botella”. En ese contexto dijo que el Mercosur deberá “sincerarse” para “ser creible” y tener reglas “que se respeten”.
Opinó que Uruguay debería seguir siendo miembro pleno, aprovechar su bilateralismo con Brasil y negociar con otros países manteniendose en el bloque regional. “No es racional que se restrinja comerciar con terceros”, opinó Vaillant.
Ramón Pampín (Partido Nacional) se concentró en los problemas de competitividad con base en tres dimensiones: el desalineamiento del tipo de cambio real, el alto costo Uruguay, y el deterioro de las relaciones laborales.
Para el futuro propuso correcciones a esos eslabones, actuar sobre los costos de las empresas, utilizar créditos fiscales para poder comprar combustible, autorizar la autogeneración de energía y que las empresas se vendan entre sí pagando a la UTE un peaje. También anunció que deberá haber “un shock” de infraestructura y estimular las exportaciones.