Dijo la palabra “sueño” una decena de veces y, tal vez, no haya sido tan exagerado. Porque pretender convertirse en el segundo intendente blanco en la historia de Montevideo y hacerlo después de más de dos décadas de predominio del Frente Amplio se parece bastante a una quimera.
Gandini, un poco loco
Está “jugado” a ser intendente de Montevideo