14 de junio de 2026 5:00 hs

El mercado automotor uruguayo vive desde hace algunos meses una pequeña revolución con los vehículos eléctricos, cuya comercialización de cero kilómetros aumentó de forma sostenida hasta llegar, en mayo, a superar a los que funcionan a nafta.

El cambio ha encendido las alertas en los estacioneros, que reportan bajas en las ventas de combustible y cuestionan los incentivos fiscales que ha dado el gobierno en el marco de una política de Estado para bajar la dependencia de los combustibles fósiles y promover la descarbonización del ambiente.

Los focos están puestos en los subsidios al costo de quienes cargan en los puntos de UTE, el descuento en la patente y el no cobro del Impuesto Específico Interno (Imesi). Los tres puntos, sumados al incremento de la nafta y el gasoil que se registra mes a mes por la guerra entre Estados Unidos e Irán, han inclinado la balanza y llevado a los uruguayos a decantarse por esta tecnología por encima de las clásicas.

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El debate no alcanza únicamente a los privados, sino que está suscitando diferencias en la interna del Poder Ejecutivo, ya que mientras el Ministerio de Economía y Finanzas entiende que el mercado está lo suficientemente “maduro” como para empezar a desandar los incentivos de manera general, los ministros de Ambiente e Industria piensan lo contrario.

Los distintos puntos de vista han quedado expuestos públicamente mediante declaraciones, pero también se han registrado en reuniones internas entre los ministerios, según reconstruyó El Observador con fuentes del gobierno. En el Poder Ejecutivo analiza si es necesario incluir el tema en la Rendición de Cuentas.

La administración de Yamandú Orsi quedó habilitada a colocar Imesi a los vehículos eléctricos por un artículo de la ley de presupuesto votada el año pasado y que comenzó a regir en enero. Ese artículo -el 661- estableció que el Poder Ejecutivo puede fijar las alícuotas según la “clasificación en índices de eficiencia energética, el uso de energías alternativas u otros factores tales como el precio corriente de plaza o valor en aduana, para los distintos tipos de vehículos”.

La cartera de Colonia y Paraguay liderada por Gabriel Oddone ha transmitido en esos encuentros que es partidaria de colocar Imesi de forma general, sin gradualidad, franja o distinción alguna, una mirada con la que discrepan Edgardo Ortuño y Fernanda Cardona.

La posición fue explicitada por Oddone durante un almuerzo de ADM en mayo en el que transmitió que estaban trabajando para revisar el régimen de promoción con el propósito de no hacer tan beneficiosas esas compras porque entendían que el “régimen ya maduró”.

El ministro dijo que la “electrificación del sistema de transporte colectivo” era un “compromiso innegociable” pero se preguntó si el país estaba dispuesto a seguir haciendo esa renuncia fiscal para estimular la venta de autos eléctricos. “¿El objeto ya se generó la demanda por sí mismo y no lo tengo que subsidiar más? Tiene toda la lógica que estemos avanzando en esto. Maduró su régimen. La penetración de eléctricos que hay en Uruguay no la ven en ningún lado. Es de buena política que cuando algo esté maduro se desenvuelva con menos muletas”, sentenció.

El mensaje habilitó que las voces contrarias dentro del gabinete también se hicieran públicas y Ortuño fue el primero en hacerlo durante una entrevista con La Diaria en la que expresó que debía establecerse “gradualidad y diferenciación”. “No tengo ninguna duda, por ejemplo, en la eliminación de los beneficios a los autos eléctricos de alta gama o de media gama, que son muy costosos”, señaló pero agregó que debía hacerse un esfuerzo por mantener los incentivos para el transporte público y la “movilidad familiar de menor costo”.

Tras esto, Cardona señaló en una rueda de prensa que la decisión no estaba tomada y que presentaría en una mesa de trabajo evidencia de que Uruguay no estaba todavía en el momento oportuno para ir en ese sentido.

“En nuestra gráfica del parque automotor, los eléctricos no aparecen todavía. Una cosa es mirar cómo aumentó la venta en un año y otra cuánto representa dentro de todo el parque automotor. En este momento de junio no estamos todavía en condiciones de gravar eso”, agregó.

Los datos que manejan en la interna de Industria y Ambiente son que los eléctricos son unos 30 mil y representan un 2,7% del parque automotor. Hasta abril fueron el 30% de las ventas y en 2025 significaron el 20% de la comercialización de cero kilómetros.

Más allá de la discusión en la interna del gobierno, el MEF le ha planteado su intención a empresarios del sector como la ACAU. Las autoridades tuvieron dos reuniones en las que la gremial solicitó que haya un “tiempo suficiente” de aproximadamente un año para “adecuarse”. La cantidad es superior a la imaginada en el Poder Ejecutivo.

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