El gobierno argentino pasó a retiro a 107 jefes de la Policía Federal en el marco de un plan de lucha contra la ola delictiva que asola el país, anunciaron el viernes, el ministro de Justicia, Gustavo Béliz, y el jefe de gabinete, Alberto Fernández.
"Ha sido el propio presidente quien ha realizado un exhaustivo análisis de cada uno de los legajos de los altos oficiales", dijo Beliz en rueda de prensa en Casa de Gobierno.
El gobierno redujo además de 12 a cinco la cantidad de jurisdicciones policiales (superintendencias) que funcionan en la capital argentina, para reducir la estructura burocrática.
Las decisiones no afectaron al jefe de la Policía, comisario general Eduardo Prados, quien fue confirmado en su cargo, en tanto, el nuevo subjefe será el comisario mayor Néstor Valleca, en reemplazo del comisario Daniel Caruso.
La fuerte purga anunciada es un nuevo capítulo de la reestructuración iniciada hace un año, apenas asumido Kirchner, cuando echó al entonces jefe de la fuerza Roberto Giacomino, acusado de haber contratado servicios para la policía beneficiando a familiares y allegados.
(AFP)