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Gobierno estudia propuesta para dar salto cualitativo en industria

Alemania ofreció desarrollo de la "fábrica inteligente" para digitalizar al sector en Uruguay

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31 de mayo de 2015 a las 05:00

La Cámara Uruguayo-Alemana le entregó una propuesta al gobierno uruguayo que podría marcar un antes y un después en el desarrollo e innovación de la industria uruguaya. El avance en los procesos fabriles denominado industria 4.0 (fábrica inteligente) –que el gobierno alemán introdujo hace unos años para la digitalización en la manufacturación de productos–, fue ofrecido a su par de Uruguay. Alemania pone a disposición su experiencia y know how en esta tecnología para replicarla en Uruguay, hecho que permitirá al país adecuarse al desarrollo tecnológico de los países de vanguardia en materia industrial.

El programa industria 4.0 "está hoy a estudio del Poder Ejecutivo" y es factible que en el corto plazo pueda firmarse un convenio con el gobierno alemán para avanzar con esa iniciativa, reveló a El Observador el presidente de la Cámara Uruguayo-Alemana, Paul Riezler. ¿Qué implica el uso de esa tecnología? La industria 4.0 es definida por algunos expertos como la cuarta revolución industrial, tras la máquina a vapor (1789), la producción en masa (1870) y la electrónica (1969). Al igual que sus antecesoras, la industria 4.0 apuesta a dotarle de mayor eficiencia y productividad a los procesos industriales.

De hecho, hoy ya hay empresas que ya están implementando esta tecnología en sus procesos. La apuesta es a que los distintos productos se comuniquen con las máquinas para alcanzar una calidad mayor sobre la producción en montaje en las distintas cadenas de valor que participan en cada proceso de un bien.

La tecnología que se aplica en estos procesos permite que, por ejemplo, los robots que fabrican distintas línea de producción, accedan a información electrónica con exactitud para conocer cómo deben proceder con cada pieza. Esto permite que cada cliente pueda exigir qué características específicas tenga el producto que desea adquirir. Por tanto, el objetivo de la industria 4.0 no es producir series de mayor volumen, sino de menor porte, e incluso llegar a productos individualizados.

Pero para llegar a esa etapa es necesario que cada cadena de valor de un producto incorpore la digitalización de sus procesos industrial, independientemente del país donde esté instalado ese proceso. Por ejemplo, una máquina que produce etiquetas de plásticos podrá definir el color, grosor, texto de la etiqueta, entre otros requerimientos del tipo de mercadería que debe fabricar, en función de la información que recibe por medio de un software.

Uno de los desafíos que tiene por delante la industria 4.0 es la seguridad de los datos de las máquinas para que estén cubiertas de ataques de hackers. Asimismo, también es necesario alcanzar un proceso de estandarización de todo el proceso industrial. Por otro lado, en materia de empleo, su aplicación redundará en una menor proporción de trabajadores, pero requerirá más personal con conocimiento de software y programación.

Primeros pasos
"Los pasos previos a este fenómeno se dieron en el marco de la automatización industrial, es decir, sobre todo en la fabricación de maquinaria y en la electrotécnica", explicó Riezler.
Alemania ocupa en ambos sectores una posición líder desde hace muchos años. Por ello, muchos expertos estiman que la expansión de la industria 4.0 supondrá un boom de encargos para los fabricantes alemanes de máquinas y equipos electrotécnicos, tales como Siemens, ABB y Trumpf, pero también para empresas medianas, como Phoenix Contact, Harting y Weidmülle, entre otras.


"Existe una tendencia a productos más individualizados"

Entrevista al presidente de la Cámara Uruguayo-Alemana, Paul Riezler.

¿Qué implica el concepto industria 4.0?
El mundo de la producción industrial está sujeto a un cambio fundamental. El mundo real se une al mundo virtual, las modernas tecnologías de información y comunicación se mezclan con sistemas industriales convencionales, modificando los procesos de producción en numerosos sectores. Los expertos que debaten sobre este tema han bautizado esta evolución con el nombre de industria 4.0. Se trata de un proyecto en alta tecnología del gobierno alemán, en el que se promueve la digitalización de los procesos industriales de manufacturación. El objetivo es la fábrica inteligente (smart factory), la que se caracteriza por la adaptabilidad, recursos eficientes, así como la integración del cliente y las contrapartes de negocios. Los sistemas físico cibernéticos y lo que llaman "internet de las cosas" son conceptos base en esta nueva concepción de la producción.

¿Qué papel juega el ser humano en ese proceso?
Uno de los temas centrales de industria 4.0 es la interacción entre el hombre y la máquina. Además del desarrollo de nuevas tecnologías, también debe definirse la función que asumirá el ser humano y cuál será su interacción con la tecnología. Los robots del futuro lograrán que el trabajo manual resulte más sencillo. Los dos se complementan entre sí. El ser humano es muy versátil y es capaz de realizar numerosos trabajos en mínimo tiempo. Las máquinas modernas son más estáticas, pero funcionan a gran velocidad, de manera muy precisa y, además, son capaces de aplicar mucha fuerza. La meta consiste en combinar esas ventajas. En el futuro, los equipos técnicos deberán ser capaces de adaptarse a los cambios que experimenta su entorno y, además, a las órdenes que reciben de los operarios.

¿Qué justifica apostar a este tipo de tecnología?
Existe una tendencia a favor de productos cada vez más individualizados. Ello implica la producción de lotes cada vez más pequeños y de una gran cantidad de variantes, lo que exige la aplicación de tecnologías capaces de adaptarse continuamente a los cambios. Los componentes utilizados en equipos industriales deberán estar en condiciones de coordinar su funcionamiento entre sí.

¿Esto podría aplicarse ya a Uruguay? ¿Hay que implementar cambios regulatorios?
Pese a que los nuevos procesos de manufacturación y las redes de negocios que toman lugar en industria 4.0, necesitarán alinearse con la legislación ya existente. Esta deberá también adaptarse para poder acoger a las innovaciones que llegan. Entre los desafíos que se presentan, algunos son la protección de datos corporativos, temas de responsabilidad, manejo de datos personales y restricciones de comercio. Esto no solo requerirá modificaciones a nivel de la legislación, sino también otros tipos de acciones en nombre de los negocios. Existe un amplio rango de instrumentos que pueden adaptarse a esta situación, incluyendo lineamientos, modelos de contratos y acuerdos de compañías o iniciativas de autorregulación tales como auditorías.
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