Richard Waters y Patrick McGee
Google ha revisado una parte central de la tecnología que está construyendo para reemplazar las cookies de publicidad, a raíz de las quejas de que no ha hecho lo suficiente para proteger la privacidad de los usuarios y podría terminar afianzando aún más su propio poder en el mundo de la publicidad.
El cambio se produce más de dos años después de que la empresa de búsqueda propuso por primera vez una forma en la que los editores podían dirigir anuncios en línea en lugar de usar cookies, o galletas informáticas, que son los pequeños archivos de texto insertados en los navegadores de los usuarios para rastrear su comportamiento en línea.
La dificultad para ganar un apoyo amplio en el mundo de la publicidad en línea ya ha retrasado la medida, prevista para la segunda mitad de 2023, con casi dos años de retraso.
El martes, Google admitió que FLoC — una parte de su reemplazo de cookies — podría no hacer lo suficiente para proteger la identidad de las personas en línea, y no ayudaba suficientemente a los usuarios de la web a comprender o controlar cómo se utilizan sus datos.
Vinay Goel, el gerente de producción a cargo del proyecto, le dijo al Financial Times que Google decidió desechar FLoC después de "comentarios" de los editores y otros en la industria.
Afirmó que un método de reemplazo para rastrear los intereses de los usuarios, conocido como Topics API, resolvería las preocupaciones, sin causar más demoras. "Me doy cuenta de que algunos podrían pensar que está tomando más tiempo pero todavía creemos que estamos a tiempo", dijo.
El plan de FLoC consistía en analizar los hábitos de navegación de los usuarios en sus propios dispositivos, en lugar de enviar los datos a los servidores de Google. La compañía había planeado usar esto para crear "cohortes" de usuarios anónimos con intereses similares, y luego permitir que los anunciantes pudieran presentarle ofertas a Google para dirigir anuncios a los grupos.
La idea fue atacada por los rivales como una "caja negra" que dejaría a Google con demasiado control sobre cómo se reúnen y venden las audiencias en línea a los anunciantes.
Los defensores de la privacidad se quejaron de que si las "cohortes" eran demasiado pequeñas, podría ser posible combinar los datos con otra información para identificar a las personas individualmente. También advirtieron que las agrupaciones reunidas a partir de una combinación de diferentes intereses en línea podrían llevar a que las personas se clasificaran en categorías que podrían aumentar el riesgo de discriminación.
Google afirmó que Topics resolvería las preocupaciones asignando a las personas a categorías más simples que fueran más fáciles de entender, por ejemplo, incluyendo a alguien en una categoría de "deportes" si lee sobre béisbol.
Las categorías más generales también reducirían el riesgo de que las personas pudieran ser identificadas individualmente, aunque Goel dijo que Google decidiría sobre las agrupaciones después de discutir con los editores y otros.
El escrutinio sobre cómo Google aprovecha su poder publicitario sólo se ha intensificado a medida que Apple ha hecho de la privacidad un punto de venta para los consumidores, al atacar a la industria de la publicidad mediante el seguimiento como una invasión de la privacidad del usuario. Apple afirma que su propio negocio de anuncios respeta a los usuarios al operar sólo en el dispositivo, en lugar de enviar datos a la nube.
Encontrar un reemplazo ampliamente aceptable para las cookies ha dejado a Google manejando un delicado equilibrio entre las preocupaciones sobre la privacidad y la competencia.
Un grupo de editores alemanes se quejó a principios de esta semana ante la Comisión Europea de que los planes de la empresa dañarían injustamente a los editores y favorecerían el negocio de publicidad en línea de la empresa. Sin embargo, la Autoridad de Mercados y Competencia del Reino Unido ha aceptado el plan de Google, al menos en principio.