¿Qué sabor de boca llevarse al otro mundo? El privilegio de los condenados a muerte en EEUU de pedir una última comida especial puede ofrecer algunas claves inesperadas sobre los mecanismos de una mente humana enfrentada de forma inequívoca a su propia muerte. Un grupo de investigadores de la Universidad Cornell analizó por primera vez en profundidad las comidas escogidas por estos presos y, para su propia sorpresa, descubrieron que había un patrón común. Estudiado a fondo, el listado de últimas comidas no era una relación aleatoria de menús, sino que conformaban un conjunto de platos que dicen mucho sobre “el surrealismo de las ejecuciones contemporáneas”.
Hamburguesas y pollo frito en el corredor de la muerte
Los condenados a muerte en EEUU eligen para su última cena grandes cantidades de comida chatarra, según el primer estudio que analiza los platos reclamados en varios estados