El comportamiento en la vida cotidiana > Cruzar el río

Homenaje a Felio Vilarrubias, un referente del protocolo

Fue quien elevó a los estudios de Protocolo y Ceremonial a rango universitario en España

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12 de abril de 2019 a las 05:01

Hace algún algunos días El Observador publicó A mis ochenta años, una nota cargada de agradecimiento con ocasión de mi cumpleaños. Se la envié al doctor Felio A. Vilarrubias, mi profesor en los estudios de posgrado en la Universidad de Oviedo, España. Su respuesta atravesó velozmente el Atlántico. Me dijo: “Con verdadera emoción y añoranza a propio tiempo, he leído tus palabras que, como siempre, me llenan de profunda alegría y nostalgia por los muchos kilómetros que nos separan que, también sirven para afianzar más y más el afecto, los recuerdos y las horas vividas conjuntamente entre humildad y cátedra”. Pero acabo de recibir una noticia muy dura: el doctor Vilarrubias ha muerto en Barcelona, su ciudad natal.

En este encuentro semanal he procurado escribir sobre el comportamiento en la vida cotidiana y días atrás, con motivo del Congreso de la Lengua, mencioné que el protocolo está en los detalles. Por eso no dejé pasar lo sucedido a la llegada del avión de la Casa Real de España. Sin echar culpas, pienso en “los detalles”. Uno de ellos podría ser la omisión de un contacto en pleno vuelo, para comprobar si en el aeropuerto argentino existía una escalerilla idónea para el descenso de los viajeros.

Pero esto de los detalles, me lleva al aula de la Universidad de Oviedo. El doctor Felio A. Vilarrubias, en una tarde muy fría, nos enseñó los pasos de una ceremonia. Se trataba de la entrega de los Premios Príncipe de Asturias. Ahora se denominan “Princesa de Asturias”. Intervenimos todos y a las órdenes de nuestro profesor, ocupamos los más diversos puestos. Algunos, en la puerta imaginaria del teatro Campoamor de Oviedo para dar la bienvenida a los invitados, entre  ellos a doña Sofía, reina de España.

El doctor Vilarrubias a quien tratábamos de don Felio, de acuerdo a la tradición española, continuó dándonos destinos. Así y ordenadamente, nos ubicamos en nuestros puestos. Recuerdo que dos del grupo quedaron de pie para cubrir alguna emergencia. El protocolo está en los detalles que no son artificiosos sino necesarios por eso, cuando invitamos a unos amigos a cenar en nuestra casa, seremos los primeros en adelantarnos para tomar sus abrigos. “Nadie es tan señora o señor, cuando atiende a sus invitados”.

Aprendimos qué significa “poner la mesa”. Viene de muy lejos cuando no existía “el comedor” y por eso se ponía la mesa en algún sitio de la casa. Nos vino bien recordar que el cuchillo se coloca con su filo mirando al  plato. Todo tiene una explicación. Hace muchos siglos nuestros antepasados poseían algunos códigos. El filo hacia el comensal indicaba “después te mato”. 

El ordenamiento de las banderas, las instituciones y las personas son otros de los detalles del Protocolo. En nuestro país somos democráticos pero sabemos vivir normas de comportamiento y no nos da igual que la bandera de nuestro club deje a la oriental donde no corresponde.

Me parece que en otra ocasión, mencioné a las precedencias. No son de tiempos pasados. Las vivimos naturalmente, sin aspaviento. Por eso, en una ceremonia civil de matrimonio los contrayentes tienen un sitio al igual que los testigos. La precedencia se da de manera natural, espontánea, por ejemplo cuando varias personas deben pasar por una puerta o cuando llevamos en nuestro auto a un matrimonio. También se da cuando el Presidente de la República viaja en avión en nuestro territorio. Es el último en ascender y el primero es descender. Pero los medios de comunicación nos brindan los ejemplos más variados. Pero quizás es preciso recordar que el Congreso de Viena de 1815, reconoció la igualdad jurídica de los Estados. Por eso nuestra patria es un Estado sin tener en cuenta su extensión geográfica o la cantidad de habitantes. Cuando se aplica el principio del orden alfabético, Uruguay queda un poco al final.

No puedo dejar de mencionar que el doctor Felio A. Vilarrubias fue quien elevó a los estudios de Protocolo y Ceremonial a rango universitario. En la Universidad de Oviedo, en el Principado de Asturias, desde hace algunos años es posible llegar a recibir el título de Experto en Ceremonial y Protocolo y también el de Especialista en Protocolo y Ceremonial. Este último se cursa conjuntamente con la Escuela Diplomática de España. Hoy, con dolor, recuerdo mis estudios  en España junto a un grande del Protocolo..

Don Felio no alcanzó a conocer a nuestro país. Estuvo varias veces en la capital argentina y recuerdo que, en una ocasión me pidió ver el Río de la Plata. Nos acercamos a la costa y observando el horizonte exclamó: “Y allá está el Uruguay”.

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