La actitud de Gustavo Díaz pinta de cuerpo enterno lo que el entrenador de Nacional está viviendo. Pese a ser respetuoso de las decisiones, por más bronca que le genere, esta vez se negó a retirarse de la cancha después que el árbitro lo expulsara cuando promediaba el segundo tiempo del clásico de la Copa Bimbo. Se hizo el desentendido, y hasta el rebelde cuando el cuarto árbitro le reiteró que Christian Ferreyra lo había expulsado. El caso llegó al extremo cuando el cuarto integrante de los jueces llamó a la fuerza policial para retirarlo de la cancha. El Chavo estaba incómodo, sin dudas. Pero ya no solo por la expulsión, sino por la expresión futbolística de Nacional que distó mucho de la que imaginó, cuando desembarcó en el club hace siete meses.
Impotencia
Nacional arrastró los mismos problemas que sufrió en el Apertura cuando no tuvo a Recoba; de todas formas, el equipo para el Clausura tendrá a Albín, Abreu y Alonso