Aunque no obtuvieron los votos que se esperaba en los comicios regionales de ayer, los independentistas catalanes se sienten lo suficientemente fortalecidos en las urnas como para impulsar una iniciativa de independencia, algo a lo que el gobierno central de Madrid se niega.
La coalición independentista vencedora fue Juntos por el Sí, y el apoyo que consiguió se suma al del grupo de izquierda radical CUP. Ambos a favor de la independencia, obtuvieron 72 de 135 bancas de la cámara regional (47%). Si bien no lograron la mayoría y no dominarán la cámara, consideran que tienen el apoyo suficiente como para impulsar la definición de una República Catalana en 2017.
Así lo afirmó en entrevista con la agencia AFP el líder de Juntos por el Sí, Raul Romeva. "Tenemos un mandato que hay que implementar. En la medida en que haya una negociación con el Estado español, todo será más fácil. Pero si no hay voluntad de negociarlo por parte del Estado, lo vamos a hacer igualmente, la proclamación de la independencia se hará igualmente", indicó el político.
En una primera instancia, los catalanes se proponen negociar con Madrid y con los otros países de la Unión Europea. Pero si las partes no están dispuestas al diálogo, igual impulsarán su reforma.