La inflación en Uruguay cerró 2023 en niveles históricamente bajos desde 2005 (5,1%), un registro mejor a lo que esperaba el gobierno, los empresarios y los analistas un año atrás.
¿Qué factores pueden jugar en el año que comienza? ¿Cómo se moverán las expectativas? ¿Qué pasará con la política monetaria del Banco Central? Para ir respondiendo esas y otras preguntas habrá tiempo y decenas de análisis en el transcurso de 2024.
En este caso, la nota propone un repaso rápido sobre cómo variaron los precios de algunos productos de consumo básico.
La inflación en la parrilla
La información divulgada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), da cuenta que el rubro alimentos y bebidas no alcohólicas se encareció en su conjunto 6,3%.
Dentro esa misma categoría, los números oficiales dan cuenta que hubo un abaratamiento de la carne.
Hablando de la inflación en la parrilla, el asado registró un abaratamiento mínimo de 0,3% en el año que pasó. Otras alternativas parrilleras como el vacío cayó 4,4%.
Algo similar pasó con cortes como lomo, que cayó 3,9%, según las estadísticas oficiales. En cambio, para los que se inclinaron por el pollo, el precio de ese producto entero se incrementó 0,4%.
Y en la parrilla nunca faltan los chorizos. Esos embutidos aumentaron 5,4%, de acuerdo con la medición del Índice del Precios al Consumo (IPC).
Un asado tiene que estar acompañado por bebida. En el año que terminó los refrescos aumentaron 7,9%. Si no tenía que manejar seguro incorporó al menú alguna bebida con alcohol. Los datos del INE dicen que el vino aumentó 3,4%, la cerveza 13,5%, y el whisky 8,4%.
La lechuga y el tomate
En la lista del asado, un ingrediente para la ensalada fue la lechuga que disminuyó 9,3%. Lo contrario pasó con el precio del tomate que terminó con aumento de 37%.
En general las frutas y verduras se encarecieron fuerte en los primeros meses del año pasado, como consecuencia de la sequía que golpeó al país y afectó la oferta. Tiempo después, el descenso de esos alimentos fue unas de las claves para que la inflación cayera rápidamente terminando el primer semestre.
Si hizo asado, factiblemente compró leña. Ese producto aumentó 6,2% en 2023. Y para la hora del postre, los helados subieron 5%. Además, si también le tocó llevar el pan, una variedad como el pan flauta se encareció 8,2% en comparación con un año atrás.
Al repasar los números no está de más saber que los bizcochos aumentaron 8,1%, y que el precio de la yerba para el mate se mantuvo casi igual. Si fuma, debe saber que al terminar 2023 el precio de los cigarrillos estaba 5,9% más caro que en diciembre de 2022.