11 de abril de 2023 5:04 hs

Alemania se despide de sus últimos tres reactores nucleares. Un programa aprobado en 2002 se hará realidad el próximo sábado cuando se paren las plantas Isar 2 y Neckar 2, en el sur del país, y Lingen, en el centro. Según datos oficiales, suministran poco más del 6% de la energía eléctrica que consume el país.

El ministro alemán de Economía y Protección del Clima, el verde Robert Habeck, ratificó la fecha al tiempo que garantizó la seguridad de los suministros energéticos ante el inminente apagón nuclear.

"La seguridad energética se logró en el difícil invierno pasado y seguirá así en el futuro", afirmó Habeck, vicecanciller en la coalición de gobierno que encabeza el socialdemócrata Olaf Scholtz.

Más noticias

Los depósitos de gas están en los niveles adecuados, las nuevas terminales de GNL instaladas en el norte del país y el desarrollo alcanzado de las renovables garantizan que "la situación está bajo control", añadió Habeck,

También descartó construir nuevas centrales con el argumento de que ahí donde se ha dado ese paso se ha demostrado que es un "fracaso económico", y dio como ejemplos Francia, Reino Unido y Finlandia.

El canciller Scholz había aplazado en octubre pasado el cierre de las tres plantas, previsto inicialmente para el 31 de diciembre. Lo hizo a la luz de la inseguridad en los suministros energéticos para el invierno alemán por el corte abrupto de la provisión de gas ruso, tras la invasión de Ucrania.

El aplazamiento hizo crujir a la coalición porque los Verdes, para los que el fin de la energía atómica es una señal de identidad, promovía mantener el calendario mientras que los liberales se manifestaron por seguir con las centrales encendidas hasta 2024.

El propósito del gobierno de Scholz es avanzar en el desarrollo de las renovables para alcanzar el objetivo declarado de que para 2030 proporcionen el 80% del total del consumo energético -frente al 46,2% de 2022.

La ministra alemana de Medio Ambiente, la también verde Steffi Lemke, festejó. "Los riesgos de la energía nuclear son, en última instancia, incontrolables y, por eso, el cierre progresivo de las nucleares hace que nuestro país sea más seguro y evita además residuos nucleares".

El plan del 2002

El fin de la energía atómica en Alemania se había resuelto en el 2002, pactada con la industria del sector por el canciller socialdemócrata Gerhard Schröder, con los Verdes como aliados. Era un plan a veinte años.

La canciller conservadora Angela Merkel alteró ese plan en su segunda legislatura, al acordar en 2009 con sus entonces socios liberales un plazo más amplio para el definitivo adiós nuclear.

A raíz de la catástrofe de la planta japonesa de Fukushima, en 2011, la propia Merkel volvió al plan inicial de desconectar progresivamente las centrales hasta 2022.

Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, Alemania ha acelerado la reducción de su dependencia energética respecto a Moscú hasta dejarla a mínimos.

A cambio ha tenido que reactivar varias explotaciones de carbón, aunque mantiene el objetivo de abandonar también esta fuente de energía – la más contaminante- entre 2030 y 2038.

Diferentes caminos

El 17 de junio de 1961, una central nuclear alemana, la de Kahl, en Baviera, suministró electricidad a la red pública por primera vez.

Desde entonces casi ningún debate ha polarizado tanto al país como el relacionado con la energía nuclear.

Hasta la fecha, 19 unidades de centrales nucleares alemanas suministraron hasta un tercio de la electricidad del país.

Sobre todo en la antigua República Federal, antes de la reunificación alemana, la oposición a la energía nuclear sacó a la calle a cientos de miles de personas, en su mayoría jóvenes, en las décadas de 1970 y 1980.

En 1986, la catástrofe del reactor de Chernóbil en la entonces Unión Soviética pareció alertar de los peligros de la energía nuclear. Pero, durante muchas décadas, los diferentes partidos gobernantes apoyaron firmemente el uso de la energía nuclear.

Otros países europeos fueron más rápidos. El pionero fue Suecia, que decidió acabar con la energía nuclear poco después de la catástrofe en la central ucraniana.

Italia también decidió en ese momento cerrar las dos últimas centrales nucleares. En Italia se mantuvo la decisión, pero en Suecia se revirtió la salida en 1996. En la actualidad, seis centrales nucleares producen cerca del 30% de la electricidad que necesita el país.

Países como Holanda o Polonia tienen previsto ampliar su parque nuclear, mientras que Bélgica viene aplazando su plan de abandono progresivo.

Con 57 reactores, Francia siempre ha sido el líder regional en energía nuclear y tiene la intención de seguir siéndolo. 

De los 27 países de la UE, 13 quieren utilizar la energía nuclear en los próximos años o incluso ampliar las capacidades. Sin embargo, muchos expertos dudan de que esto suceda.

En el mundo

Según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), actualmente hay 422 reactores nucleares en funcionamiento en todo el mundo, con una edad media de unos 31 años. Sin embargo, en un reciente informe, el organismo asegura que no hay un renacimiento de la energía nuclear.

Respecto a la producción mundial de electricidad por centrales nucleares, “en 1996, alcanzó un máximo del 17,5%, pero en 2021 esta cifra cayó por debajo del 10% por primera vez en cuatro décadas".

Sin embargo, China, Rusia e India planifican construir nuevas centrales nucleares. El programa más ambicioso es el de China con 47 nuevas centrales, donde prácticamente no hay sociedad civil que se oponga a la energía atómica.

Incluso Japón quiere volver a utilizar más energía nuclear, a pesar del terremoto de 2001 que hizo explotar, uno tras otro, varios reactores nucleares. En aquel momento, se cerraron todas las centrales nucleares, pero poco a poco algunos reactores volvieron a la red.

(Con información de DW)

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos