La cobertura de contenedores y los basurales son los logros y debes, respectivamente, de la gestión de la Intendencia de Montevideo (IMM) con respecto a la limpieza. Así lo dijo a El Observador el director de Desarrollo Ambiental de la IMM, Juan Canessa, en un repaso de lo realizado desde 2010.
El foco propuesto desde el Plan Director de Limpieza, elaborado a fines de 2011, apuntaba a modificar la concepción de los montevideanos de que la capital estaba sucia, con una calidad ambiental deteriorada y a desterrar además la mala imagen institucional de la IMM con respecto al abordaje de ese tema, luego de la crisis que sufrió Montevideo por un conflicto con Adeom, el gremio municipal. Para Canessa, estos tres puntos se cumplieron, pero sin embargo, 45% de los montevideanos calificaba en setiembre, según una encuesta de Equipos, a la limpieza de la ciudad como “mala o muy mala”.
Entre los puntos que el director de limpieza destacó como positivos se encuentran la buena calidad de aire y de agua, y el hecho de que la percepción general de la limpieza de la ciudad ha mejorado. Sin embargo, y aunque muchos puntos de ese plan se cumplieron, otros, como la erradicación de los basurales, todavía son una cuenta pendiente.
Ya en 1990, cuando el presidente electo, Tabaré Vázquez, llegó a la Intendencia, la promesa era erradicarlos. Lo mismo se buscó a través del Plan Director de Limpieza, que prometía llegar a 2015 habiéndolos eliminado en un 100%. El primer borrador del programa de gobierno del Frente Amplio para el período 2015-2020 para Montevideo plantea poner el foco en la educación de los vecinos para solucionar la limpieza en la ciudad.
Según aseguró a El Observador el director de Desarrollo Ambiental, a seis meses de terminar la gestión se ha logrado terminar con entre 30 y 40%.
“Propusimos un 100% sabiendo desde el principio que es casi imposible lograrlo. Porque no hay ciudad sin basural”, dijo Canessa a El Observador. A pesar de que existen diversas causas para que se formen, como puede ser la falta de contenedores o la mala gestión de los residuos, según el director desde la Intendencia siempre se daba la misma respuesta: ir a limpiar. Pero una semana después, el basural estaba nuevamente instalado.
Ir a limpiar es una opción que se sigue tomando, pero parte del porcentaje de basurales que se logró erradicar se debió a otras medidas pensadas desde las causas, explicó Canessa, como fue la colocación de cámaras en puntos estratégicos y la ampliación de la cobertura de contenedores.
Este último es uno de los puntos del Plan Director que la IMM aspira a dejar culminado en este período. Canessa aseguró que actualmente hay 92% de cobertura de zonas con una densidad de población mayor a 30 habitantes por hectárea y que con la llegada de unos 1.400 contenedores que ya fueron adjudicados por licitación, se llegará en 2015 a una cobertura total.
A separar
Con respecto a la clasificación de residuos, otro de los grandes temas que la IMM se planteó atacar en los cinco años de gestión, el director de Desarrollo Ambiental aseguró que en ese punto se avanzó incluso más rápido de lo que se pensaba, ya que cuando se elaboró el Plan Director no estaba prevista la instalación de los contenedores verde y naranja -para residuos secos y húmedos- que se utilizan actualmente en la zona que va desde Ciudad Vieja, Cordón y Centro hasta Tres cruces y Parque Rodó.
“Solo ahí hay un 10% de la población total del departamento que tiene la posibilidad de adherirse” al reciclaje en origen, afirmó Canessa. A eso debe sumarse las cerca de 80 mil personas que viven en edificios o en complejos habitacionales que realizan la clasificación allí mismo y las personas que viven a 400 metros a la redonda de los 280 puntos de clasificación que reciben residuos a través del programa Tu envase sirve. Desde la intendencia se pretende llegar a 350 locales en 2015.
Comparando las diferentes maneras de clasificar los residuos, Canessa explicó a El Observador que “está mejor clasificado el que se levanta en el súper o en los edificios que el que se levanta en vía pública”, debido a que el problema “no se resuelve con los 6 meses que lleva el programa” de los nuevos contenedores.
En cuanto a cantidades, dijo que se encuentran dentro de lo propuesto. Según el monitoreo que realiza la División Limpieza, se recogen semanalmente alrededor de 20 toneladas por planta de residuos secos, lo que hace a un volumen importante de residuos, ya que cuando ese tipo de desechos está bien clasificado su peso es casi 10 veces menor que el de residuo húmedo.
Más en el debe
Otro de los debe de la intendencia, dijo Canessa, son las condiciones en los lugares de trabajo, que “siguen estando muy deteriorados y no son adecuados para la tarea”. Justamente, el último paro de Adeom (que copó la sala de acuerdos de la IMM el pasado 22 de diciembre) se debía en parte a la “falta de obras para mejorar las condiciones locativas laborales”, y al aumento de personal para trabajar en las mismas plantas, además de la falta de repuestos para camiones, entre otros reclamos.
A pesar de que, según el jerarca, en este período se hizo una inversión que fue “la más importante de los últimos años en materia de locales de limpieza”, las condiciones aún no son las deseadas.
Para Canessa esto se debe al cambio en la forma de trabajo. Desde la IMM, según explicó a El Observador, había un proyecto de crear dos polos logísticos para salida de camiones recolectores, agregando al que ya existe en el este uno en el oeste de Montevideo pero no se pudo concretar debido a que requería de una inversión multimillonaria, con la que la Intendencia no contaba. “Cuando una institución cambia la forma de realizar una tarea, los brazos de los hombres son más fáciles de adoptar que la cabeza”, dijo el jerarca, en referencia a que ingresó nuevo personal y cambió su régimen de trabajo. Ahora son seis horas con extensión a ocho, lo que eliminó la necesidad de las horas extra para cumplir con el levante de basura.
“Buena parte de los asuntos tienen que ver con seguir ganando la cabeza de la población”, explicó a través del nuevo eslogan: Con vos lo estamos haciendo. Señaló que “a medida de que la gente empieza a participar se puede dar un paso más”.