El escenario global planteado en las últimas semanas, con el anuncio de Europa de llevar adelante una política monetaria ultraexpansiva, el enfriamiento de Estados Unidos sobre las expectativas de aumento de tasas y la crisis en Rusia, que la llevó a perder el grado inversor, generó que capitalistas con dinero en el bolsillo salieran a buscar opciones rentables y confiables.
Los activos uruguayos también se han apreciado en el corto plazo respecto a sus pares emergentes. En enero, US$ 18.000 millones de dólares fueron destinados a mercados emergentes, informó el Wall Street Journal en base a cifras del Instituto de Finanzas Internacionales. En el artículo se destaca que los emergentes que muestran un buen perfil crediticio y son importadores de petróleo, como India, México y Taiwán, se vieron beneficiados en mayor magnitud por este importante flujo.
Estas características también las cumple Uruguay al pie de la letra, y en base al índice de riesgo país EMBI+ de JP Morgan, puede verse que entre otros países emergentes de características similares, Uruguay es el que más registró una valorización de sus bonos en los últimos 45 días. El riesgo país pasó de estar en 257 puntos básicos el 17 de diciembre, a 207 el 4 de febrero.
Ninguno de los otros emergentes con grado inversor o una calificación cercana –Argentina y Venezuela quedan por fuera– logró reducir su riesgo país en 50 puntos. El indicador mide la diferencia entre el rendimiento que pagan los bonos soberanos de un país respecto a los estadounidenses –considerados libres de riesgo–. Esto quiere decir que ningún bono emergente aumentó tanto su valor como los uruguayos en el periodo considerado: Brasil bajó siete puntos, Colombia 41 puntos, Perú 27, Panamá 34 y México 30.
En plaza
El interés de los no residentes por los instrumentos locales se hizo evidente en las mesas de cambio y en el actuar de los analistas financieros y corredores de bolsa en el último mes.
“A mí me consultan brókers y bancos del exterior, y nuestra unidad de negocios en Nueva York”, señaló uno de los responsables de la mesa de operaciones de uno de los bancos más activos de la plaza, que vio en pantallas de Bloomberg que la disposición a pagar por bonos uruguayos es alta y que ha recibido órdenes de compra desde el exterior. Y, como los bonos en dólares se han hecho poco líquidos –no hay disposición a venderlos–, espera que se canalice la demanda hacia los instrumentos en UI –como la nota a 11 años ya mencionada–.
Juan José Varela, gerente de la administradora de patrimonio Puente, dijo que percibe una situación similar, con un interés “muy fuerte” de inversores extranjeros por instrumentos locales. “Notamos mucha consulta de inversores del exterior, también compras realizadas y sobre todo el volumen operado”, dijo Varela, que señaló que muchos fondos e inversores que estaban en otras plazas se inclinaron hacia Uruguay, sobre todo teniendo en cuenta cómo le beneficia al país la baja del petróleo, comparado con otros emergentes fuertemente afectados por su evolución.
Además señaló que ese reforzado interés se percibe en todos los instrumentos, pero principalmente en los que tienen vencimiento a más largo plazo. Esto resulta un tanto confuso pues se entiende que la inminente suba de tasas de la Fed hará que baje el precio de los bonos. Puede, de todos modos entenderse que son fondos de inversión que en lugar de especular desean cobrar los pagos periódicos que realiza el bono.
Varela señaló que ve un riesgo creciente en bonos a más largo plazo por la inminente suba de tasas: “Todo hace indicar que en algún momento, más temprano que tarde, las tasas van a subir, y esto afectara el precios de los bonos, por lo tanto aconsejamos cautela”.
En tanto, el director de Finanzas del banco Santander, Diego Labat, describió que en Bevsa vio operaciones por montos importantes tanto en diciembre como en enero, y que de acuerdo a cifras divulgadas por el Banco Central en diciembre se verifica que hubo traspasos de títulos de residentes a no residentes. El ejecutivo supone que en enero continuó esa tendencia, que probablemente fueron traspasos de AFAP a fondos del exterior, dijo el especialista.
Este panorama es radicalmente distinto al que se informó en noviembre y también en diciembre, con varios analistas señalando que el tiempo de los emergentes había terminado y recomendando inversiones fuera de estos países. De acuerdo a lo que señala el Wall Street Journal, el Índice de Mercados Emergentes (MSCI) avanzó 0,6%, por encima del índice bursátil S&P 500 por primera vez desde julio, y el índice de bonos denominados en dólares de mercados emergentes de JP Morgan subió 0,3%. Este índice se comportó en 2013 y 2014, con el auge de las acciones estadounidenses, siempre por debajo del desempeño de los bonos del Tesoro de EEUU.
“Los mercados emergentes son una de las pocas gangas que hay en un mundo cada vez más caro”, le dijo Jeffrey Kleintop de Charles Schwab Corp. al periódico neoyorquino. En la misma nota, Jorge Mariscal jefe de mercados emergentes de UBS Wealth Management advierte: “Habrá algo de dolor cuando las tasas de interés empiecen a subir, probablemente en el segundo semestre del año”.
Bonos bajaron fuerte al final de la semana
Los tenedores de bonos tomaron ganancia luego del marcado alza que los instrumentos tuvieron en todo el 2014 y el primer mes de 2015; esto se hace claro con las dos bajas fuertes que tuvo el índice de precios de los bonos globales uruguayos en dólares de la Bolsa de Valores de Montevideo (Ibvmg). El miércoles descendieron 0,9% y el viernes 0,88%, tras mantenerse estables el jueves.
La semana cerró con una baja de 0,86%. En tanto, el dólar cerró la semana estable con una suba mínima de 0,02%, ubicándose en $ 24,454 en el promedio de las operaciones mayoristas. En pizarra del Banco República cotizó a $ 24,2 a la compra y $ 24,8 a la venta. Por su parte, el índice de rendimientos de los títulos soberanos en moneda local de Bevsa sufrió una baja leve, pasando de ubicarse 14,17% el viernes pasado a 14,11% ayer.
El Central licitó letras a seis meses en pesos adjudicando solo 41% de los $ 1.400 licitados. Cortó pagando 14,6%.