Mientras los principales dirigentes del Partido Nacional aprovechan el calor de los primeros días del año electoral para descansar y terminar de afinar los detalles de la campaña, algunos todavía esperan por la definición de quien podría ser el quinto nombre en la grilla de precandidatos blancos.
En una interna que parece consolidada con las candidaturas de Álvaro Delgado, Laura Raffo, Jorge Gandini y Carlos Iafigliola, y con casi todos los sectores ya alineados, hay un nombre que todavía puede colarse.
Es que el multimillonario senador blanco Juan Sartori todavía no le ha comunicado ni a propios ni a ajenos qué hará en las elecciones de junio. Con una nada despreciable suma de 94 mil votos en las internas de 2019 (casi 21% dentro del Partido Nacional), Sartori sorprendió a todos al colocarse segundo en la interna blanca derrotando al histórico dirigente wilsonista, Jorge Larrañaga y por detrás del actual presidente Luis Lacalle Pou.
Por eso, lo que haga o deje de hacer el empresario no pasa desapercibido. Tras un frustrado acuerdo con la vicepresidenta Beatriz Argimón –que finalmente decidió apoyar a Delgado– y a menos de seis meses de las internas, Sartori sigue sin mostrar sus cartas.
Foto: Leonardo Carreño.
Sartori y Argimón
Tanto aquellos que están dispuestos a acompañar su candidatura como quienes ya están encolumnados detrás de uno de los precandidatos ya proclamados siguen de cerca los movimientos del empresario devenido en político.
Sartori se reunió con el presidente Luis Lacalle Pou en diciembre y ha tenido conversaciones con los distintos sectores pero siempre sin llegar a nada concluyente.
Su estrategia, dicen los que están al tanto de sus movimientos, es no cerrarle la puerta a nadie mientras define si se tira nuevamente a candidato. Una de las opciones que está sobre la mesa, tal como informó Búsqueda en diciembre, es hacer una campaña “corta y de impacto” para lograr pelear un lugar en la interna.
Quienes podrían ser sus potenciales rivales aseguran que Sartori ya perdió el factor novedad, recuerdan que su estructura nacional está disminuida pero advierten que su poderío económico es un punto a tener en cuenta.
Sartori está decidido a seguir en la política nacional y su principal objetivo es mantener su banca en el Senado. Sin embargo, varias de las (pocas) adhesiones de dirigentes que logró recoger en 2019 ya no lo acompañan.
Los diputados Pablo Viana y Álvaro Dastugue, que en 2019 se aliaron con Sartori, ahora lideran agrupaciones independientes. El sector de Viana, Avanza Uruguay, tiene previsto tomar una definición entre Raffo o Delgado a principios de febrero mientras que el segundo, que lidera Plan País, ya anunció su respaldo al exsecretario a la Presidencia tras sellar un acuerdo con Espacio País (la fusión de Mejor País y el Espacio 40).
Foto: Leonardo Carreño.
Straneo y Heber en la Asamblea General
Alem García, fundador de la agrupación Todo por el Pueblo que impulsó la candidatura de Sartori en 2019, es de los que se mantiene con la esperanza de que Sartori sea precandidato. En dos reuniones distintas del sector, que tiene presencia en todo el país, García insistió con la necesidad de presentar una candidatura propia algo que, según dice, tiene el respaldo del 90% de los dirigentes de su sector.
Otros de los que está a la espera es Juan Straneo. El dirigente de Durazno fue el que ocupó la banca del Senado cada vez que Sartori pidió licencia y una de las caras más visibles del Sartorismo en estos años. Sin embargo, no ha tenido novedades de su correligionario desde hace varias semanas y espera por una definición que pretende que llegue en febrero, dijeron desde su entorno.
El edil de Maldonado Adolfo Varela es otro de los que se mantiene dentro del Sartorismo.
Preocupados por esta indefinición, aquellos que trabajaron por Sartori en 2019 en los distintos departamentos se empiezan a mover para manejar un plan B en caso de que el empresario decida no correr la carrera electoral.
El intendente que falta
La mayoría de los intendentes blancos ya están alineados detrás de alguna de las precandidaturas anunciadas. Delgado tiene el respaldo de 12 de los 15 jefes comunales blancos mientras que el de Soriano, Guillermo Besozzi, apoya a Raffo y el de Río Negro, Omar Lafluf, respalda a Jorge Gandini.
Sin embargo, hay un intendente que todavía no se ha pronunciado: el de Paysandú, Nicolás Olivera. El jerarca, que puede ir por la reelección en 2025, aseguró a El Observador que tomará una decisión en febrero. Antiguo integrante de Alianza Nacional —que hoy apoya a Raffo aunque algunos dirigentes se fueron con Delgado—, Olivera maneja incluso la posibilidad de dejar "libertad de acción" en su sector sanducero y no inclinarse por ningún candidato.