Se informó el miércoles que la cifra de víctimas fatales por el incendio de una discoteca el pasado jueves subió a 186, con la muerte de un suboficial de policía federal, que estaba internado a causa de las lesiones que sufrió en las tareas de rescate de los asistentes a la discoteca. La cifra de heridos es de 255.
Poco después de llegar, Kirchner recibió en la Casa de Gobierno a más de un centenar de familiares de las víctimas. Les ofreció toda la ayuda de su gobierno y les recomendó "no confiar en nadie, sino en ustedes mismos".
Ibarrra asignó la principal culpa de lo ocurrido al propietario de la discoteca, Omar Chabán, quien está detenido y procesado. Pero asumió la plena responsabilidad por eventuales fallas en el control de seguridad sobre el local nocturno, cuya habilitación había expirado un mes antes del incendio, ocasionado por el disparo de una bengala.
Hizo saber que lo ocurrido "fue demasiado grave y demasiado terrible como para agregarle declaraciones o gestos de exhibicionismo", en alusión a figuras de la oposición que se apresuraron en llegar hasta el lugar del siniestro.
Entretanto, aunque Ibarra reiteró que no renunciará, su situación se ha tornado comprometida. El alcalde enfrenta la posibilidad de una interpelación en la Legislatura de la ciudad, que de prosperar, podría conducir a la creación de una comisión investigadora que analice su conducta.
La discoteca incendiada estaba en infracción de no menos de nueve normas básicas de seguridad, entre ellas las que prohiben el ingreso de menores de edad y la utilización de artículos de pirotécnica en los festivales.
El dueño del local, Omar Chabán, está detenido y acusado de homicidios y daños culposos. El martes se negó a declarar ante la jueza penal María Angélica Crotto. La magistrada ordenó que se le brindara asistencia psicológica ante el agudo estado de depresión que presentaba.
(AP)