Acaso porque buena parte de la chance de los partidos se juega en la captación del moderado centro uruguayo, la campaña electoral hacia el 26 de octubre venía transcurriendo mansamente, sin propuestas arriesgadas ni demasiadas palabras altisonantes. Hasta que llegó el presidente José Mujica y alborotó el avispero, quedando enfrentado particularmente con el Partido Nacional al que aludió con cierto desprecio pese a que sus raíces están en esa colectividad.
Con sus modos nada ortodoxos, Mujica cuestionó a quienes critican la llegada a Uruguay de los seis presos de Guantánamo ya que, entendió, esa postura puede afectar las relaciones comerciales con Estados Unidos. “Salen a romper las pelotas con esto por cuatro votos miserables. ¡Qué manga de patriotas que son! ¡flor de patriotas son!”, dijo el mandatario el jueves 2 durante una visita a Bella Unión. Y agregó: “En los últimos 150 años el Partido Nacional apenas gobernó 15. El Partido Colorado lo tuvo bajo la pata, pero por algo pasó eso, por la falta de visión de los dirigentes”. Para entonces los blancos -quienes más han protestado por el acuerdo con Estados Unidos– ya estaban bastante molestos. “Lo que pasa es que él no está muy apegado a la Constitución, la acepta pero no cree en ella”, dijo el presidente del directorio blanco, Luis Alberto Heber.
Pero ayer viernes 3 en su audición de M24, el presidente sumó más cuestionamientos. “Pero yo te pregunto, una vez que te enteraste que hay cerca de 200 tipos que se la comieron de garrón y que fueron tirados como tarro al basural, y vos pudiendo hacer algo, que no pudieron hacer los otros por contradicciones electorales, ¿no das una mano por cobardía? ¿No sabes que las campanas también doblan por ti? No se puede ser en el mundo un alma tan podrida”, dijo. “Los que están por la positiva salen a los gritos por algo que no está ni ejecutado, pero no salen a hablar con nosotros, siembran incertidumbre (...) y cuando logramos abrir rendijas para el trabajo nacional y colarnos en un mercado tan importante, nos relajan, nos sabotean. ¿Quién los entiende?”, afirmó Mujica.
“Y yo me pregunto, ¿esto es por la patria o por el sillón? No es por la positiva, nunca dialogaron en todos estos años. Hasta torcieron la cara para saludar, y ahora me hablan de diálogo. Yo les diría ‘mentime que me gusta’”, culminó el presidente. Consultado por El País, el candidato blanco Luis Lacalle Pou respondió “absolutamente no” cuando le preguntaron si no le “llegan” los dichos de Mujica. “Está fuera de foco. Es propio de la cola de paja”, señaló.
Pero sus correligionarios fueron menos diplomáticos. “Se mete en el barro y utiliza insultos y agravios impropios de cualquiera y mucho más de un presidente que lo tiene prohibido. Eso es lo que más indigna”, dijo el diputado Jorge Gandini En tanto, el también diputado Pablo Abdala, consideró que Mujica atacó tanto a “los blancos vivos como a los muertos”. “El presidente se mete con la historia del Partido Nacional y eso es muy grave. Creo que cuando Mujica descalifica la historia del Partido Nacional, descalifica a los grandes hombres que estuvieron en la conducción del Partido como el doctor Herrera y Wilson Ferreira”, sostuvo Abdala.
A través de sus cuentas de tuiter, los blancos lanzaron más contrataques dirigidos al presidente. “Virulenta reacción de Mújica busca disimular la frustración del guerrillero ‘halcón’ y pro cubano, devenido en tierna palomita de los yanqui”, escribió el diputado José Carlos Cardoso “El Mujica tolerante, humanitario, filosofo y consejero ético del universo, sufre un ‘salto de cadena’. Contrólenlo que pierde el ‘Glamour’ . Lo que le falta a Mujica es lo que nos sobra a nosotros, ‘tolerancia’ y respeto por las formas, por las personas y por las instituciones”, agregó el también parlamentario Jaime Trobo.
El jefe de campaña de Lacalle Pou, Nicolás Martínez, agregó su propia leña al fuego. “1816: ‘no venderé el rico patrimonio de los orientales al vil precio de la necesidad’. 2014: cambio naranjas por presos”, ironizó en su tuiter. El diputado Hernán Bonilla también se sintió tentado a decir lo suyo. “Insultar la memoria de los miles de blancos que dieron su vida por la democracia y la libertad descalifica solo a Mujica”, sostuvo. Por su parte, desde el Movimiento de Participación Popular (MPP) salieron a defender al presidente y líder de ese sector. “Algunos para salir en la foto tienen que insultar a Pepe para que los tengan en cuenta... porque son como alfajor de pollo, no existen”, escribió el presidente de la Cámara de Diputados, Anibal Pereyra. A lo largo del día continuaron los ataques y contrataques virtuales entre blancos y frenteamplistas l