A la ciencia se le abría todo un océano de posibilidades gracias a la red: blogs de entendidos, webs específicas, foros de aficionados, redes sociales, etc. Pero en lugar de navegar viento en popa por esos mares, parece haber encallado. Para seguir con el símil náutico, el problema es que no hay un timonel apropiado y faltan cartas de navegación que describan de forma fiable cómo funcionan las corrientes en las redes sociales o hacia dónde soplan los intereses de los consumidores de noticias online. Un artículo que publica la revista Science en su última edición alerta sobre el grave problema que afronta la comunicación científica en la actualidad: la paradoja de que internet es su última y gran oportunidad, pero que no está sabiendo analizar cómo aprovecharla para no enredarse en sus múltiples trampas.
La ciencia naufraga en la red
Un artículo en la revista Science advierte de que la comunicación científica no está logrando alcanzar al gran público en internet. Elitismo, endogamia, el declive del periodismo y el desconocimiento de las redes sociales lastran su difusión