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La disputa comercial EEUU-China y sus consecuencias en la región

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12 de abril de 2018 a las 04:30

El anuncio de Trump de aplicar aranceles a productos chinos por más de US$ 50.000 millones a partir de junio, tuvo una respuesta inmediata por parte de China, quien replicaría aranceles a productos de Estados Unidos por el mismo monto. Esta disputa comercial entre las dos economías más grandes del mundo amenaza con sacudir las bases del comercio global con infinidad de consecuencias impredecibles para la región y el resto del planeta.

Ambos países han calculado milimétricamente que productos afectar con el objetivo de beneficiar a sectores nacionales específicos o garantizar el abastecimiento en otros mercados. Mientras Estados Unidos busca proteger su industria imponiendo tarifas al acero y aluminio chino, los reguladores del país asiático han seleccionado productos como la soja y aviones que puede obtener en otros mercados. Esta decisión ya ha provocado el alza del precio de la soja que ha alcanzado el valor máximo en los últimos 20 meses. Sin embargo, de confirmarse el gravamen adicional del 25% a la soja de Estados Unidos, América Latina podrían beneficiarse de forma directa.

El crecimiento exponencial del consumo de soja en China en las últimas décadas para el engorde animal, disparó el precio y la demanda en el mercado global que sin embargo, se mantuvo concentrado en pocos países. De los diez mayores productores del mundo, siete son americanos, y entre Estados Unidos, Brasil y Argentina producen el 80% del total. Sin embargo, Estados Unidos, el mayor productor de mundo y quien exporta casi el 60% de su soja a China, podría ver afectadas sus colocaciones en un futuro cercano.

En el caso de que las amenazas arancelarias se cumplan, el sector agrícola de Estados Unidos, uno de los sectores fieles a Trump, sería uno de los grandes perjudicados. Y los grandes importadores chinos de soja tendrían que buscar en otros mercados para satisfacer la demanda sin incrementar los precios tan drásticamente. Esta situación crearían oportunidades de negocio para los demás proveedores entro los que se encuentran, además de Brasil y Argentina, países latinoamericanos como Paraguay, Bolivia y Uruguay.

Si bien este anuncio podría significar una oportunidad, desde los países productores se ha respondido con cautela a la noticia. Y es que la situación de inestabilidad generada desde la Casa Blanca puede traer consecuencias tanto positivas como negativas para la región. De hecho, si bien Brasil ha sido eximido temporalmente de los aranceles a las importaciones de acero de Estados Unidos, en un inicio se encontró en la lista de los países que se verían afectados por la medida. Por otro lado, Argentina está estudiando denunciar a Estados Unidos ante la Organización Mundial del Comercio por la imposición de tarifas a las importaciones de biodiesel que en la práctica implica el cierre del mercado estadounidense. Además, Argentina, el principal proveedor mundial de aceite y harina de soja, podría verse afectada negativamente si Estados Unidos decidiera transformar su industria en el mismo sentido para dar salida a su soja.

Más allá de especulaciones, el director de la consultora Buenos Aires Agritrend, Gustavo López, cuestionó en declaraciones al periódico Financial Times, que China tome medidas en el corto plazo. Esto, debido a que Estados Unidos es uno de sus grandes proveedores de soja y en la práctica no sería posible sustituirlo de forma inmediata.

Si bien la soja es el producto que tendría mayor incidencia para América Latina de los incluidos en las listas de ambos países, hay otros como la carne de cerdo que también podría ser sometida a los aranceles chinos, lo cual podría beneficiar a los frigoríficos brasileños. Mientras que los televisores y circuitos eléctricos mexicanos, podrían verse beneficiados por los aranceles estadounidenses a los productos tecnológicos chinos.

Hasta el momento, ninguna de las partes ha fijado la fecha para implementar los aranceles. Trump abrió un plazo para negociar su lista hasta el 11 de mayo, mientras que las autoridades chinas afirman que actuarán en consecuencia con lo que haga Estados Unidos. Lo que si está claro es que si bien algunos países de la región podrían verse beneficiados en sectores concretos, a largo plazo el proteccionismo de Estados Unidos sería perjudicial para América Latina.


*Jeronimo Giorgi, es un periodista uruguayo dedicado a temas internacionales y ha colaborado con varios medios de América Latina y Europa.

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