Fue tal la locura que se generó con el segundo gol de Luis Suárez a cinco minutos del final, que el banco de suplentes de Uruguay fue una locura. Los jugadores se metieron a la cancha. Tabárez gritaba desencajado con los brazos abiertos y mirando al cielo con el nombre del país cargado en su boca.
La FIFA casi expulsa a Balbi
El neutral de la AUF reveló que luego del segundo gol de Suárez “me salió el hincha y me paré en un banco a gritarlo” lo que generó el llamado de atención de las autoridades del máximo organismo del fútbol