Lo que se veía venir como un duelo de Abel y Caín a tercios iguales entre lo musical, lo comercial y lo familiar comenzó este lunes en medio del verano inglés 2011.
El ex guitarrista y compositor principal de Oasis, Noel Gallagher, acaba de lanzar a través de su sitio oficial (aunque ya se encuentra en decenas de redes sociales en todo internet) su primer corte de difusión del disco High flying birds, que saldrá a la venta en octubre.
A pesar de que la marca musical “Noel Gallagher” es considerada como ícono en Inglaterra, las críticas sobre el nuevo tema no se hicieron esperar. Por ejemplo, el diario The Guardian consideró la canción como un tema “previsible”. “En muchos sentidos, es exactamente lo que uno podría esperar de Noel Gallagher: un lindo rasgueo estilo Kinks, un falsetto quebrado, y ‘city’ rimando con ‘pretty’ y con ‘pity’”, fustigó el matutino, aunque también reconoció que la sección de vientos le ponen a la tonada un interesante aire a Nueva Orleans.
Es cierto. La melodía se parece mucho a The importance of being Idle, una de las mejores canciones del disco Don’t believe the truth, de Oasis. Pero Noel es Noel y la canción pasa el mínimo imprescindible.
Siempre es negocio
La salida al ruedo del hermano mayor de los Gallagher implica también un desafío para el proyecto musical de Liam, que luego del quiebre armó una banda con el resto de los integrantes de Oasis: Gem Archer, Andy Bell y el baterista Chris Sharrock. El grupo se llama Beady Eye y editó Different gear, still speeding, su primer disco, en febrero, y al mes siguiente comenzó una gira por Europa. Como parte de esa misma gira, tocarán en Buenos Aires en noviembre.
La batalla ahora también estará en las ventas. El disco de Beady Eye vendió solo 138 mil copias, un magro resultado. Cuando Noel anunció la salida de su disco el 6 de julio, Liam tuiteó en su cuenta: “Shitbags” (literalmente: “bolsas de mierda”) Amor filial, le dicen.