Que alguien haga un buen trabajo artístico no garantiza el reconocido: además del talento, deben combinarse varios factores para que una obra llegue al público. Partiendo de esto no sería descabellado decir que quizás algunas de las más grandes obras que ha dado la humanidad no han visto nunca la luz.
La historia de la señora y el sintetizador
Jan Jelinek y Andrew Pekler con las grabaciones de Ursula Bogner