El lunes 4 de marzo, en su primera jornada como entrenador interino del plantel principal de Nacional –unos días después extendería su continuidad hasta el final de la temporada–, Juan Carlos “Cacho” Blanco llamó a Adrián Romero y le dijo que le gustaría que jugara como volante central. Sus flamantes compañeros de cuerpo técnico no entendían nada, pero le siguieron el apunte. El Hueso, que ya había actuado en esa posición en su pasaje por Tiro Federal en Argentina, aceptó el desafío y se transformó en uno de los aciertos del conductor de los tricolores en los dos partidos ante Boca Juniors.
La hora del estratega
Juan Carlos Blanco el sorprendió con sus apuestas