El Gobierno conservador de Silvio Berlusconi ha aprobado hoy que la inmigración ilegal sea un delito en Italia, según ha informado el ministro de Asuntos Exteriores, Franco Frattini.
La tipificación como delito de la inmigración ilegal será recogida en un proyecto de ley, que se remitirá al Parlamento, mientras que otras medidas de lucha contra la inmigración ilegal y consideradas urgentes han sido incluidas en un decreto ley.
El Consejo de Ministros celebrado hoy examinó también la posibilidad de crear patrullas conjuntas entre el Ejército y las fuerzas del orden en el marco de las medidas de seguridad que ha aprobado el Gobierno, aunque la idea fue descartada.
Berlusconi expondrá hoy en rueda de prensa los principales detalles de las medidas adoptadas por el Consejo de Ministros, que también se ocupó de asuntos económicos y de la crisis de las basuras en Nápoles.