29 de agosto 2021 - 8:29hs

La ciencia uruguaya fue premiada gracias al trabajo de una investigadora centrado en el aporte a la mejora de las frutas y hortalizas de producción nacional. Joanna Lado, experta en calidad y poscosecha del Programa de Citricultura del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), obtuvo el premio Anneke Levelt 2021, para mujeres científicas, entregado por la Academia Interamericana de Ciencias.

El premio, que lleva el nombre de la física holandesa Anneke Levelt Sengers, reconoce y visibiliza el trabajo de las mujeres en la ciencia. En esta oportunidad destacó la tarea de Joanna por sus aportes al mejoramiento de las frutas y hortalizas para que tengan un sabor más destacado y mejores condiciones de conservación, elemento importante para la comercialización de los productos en el mercado interno y para la exportación.

Joanna es oriunda de Montevideo, estudió Agronomía, convencida de que quería trabajar en el mejoramiento de la producción hortifrutícola. Lo que más le interesaba cuando era estudiante era trabajar por la calidad de los productos finales, por eso orientó su carrera hacia el mejoramiento de frutas y hortalizas. “Me interesaba mucho saber cómo manejar en el campo los cultivos desde que se desarrollan, para hacer frutos más sabrosos, que fueran más tolerantes a la conservación. Por ejemplo que los cítricos pudieran viajar muchos días en frío tolerando esa condición y llegando bien al mercado”, contó a El Observador.

En 2007 se recibió de ingeniera agrónoma y en 2008 dejó la capital del país para irse a Salto con su pareja, también agrónomo, a trabajar en lo que había soñado: cómo hacer mejores frutas y hortalizas. 

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Tiempo después viajó a España y en la Universidad de Valencia hizo un master en el que se especializó en Ciencias de la alimentación. Luego volvió, “a crear un poco de ciencia y tecnología y aportar nuestra semillita al país”.

Desde entonces trabaja en INIA Salto Grande, en donde, con un grupo de investigadores, estudia la calidad de frutas y hortalizas de producción de zonas cercanas al departamento, como cítricos, tomates, boniatos o frutillas. 

En 2018 la Academia Nacional de Ciencias la postuló para el premio Anneke Levelt, pero su oportunidad de ser reconocida llegó este año, cuando, después de una segunda postulación, obtuvo el primer premio, por su trayectoria y contribución al estudio y mejora de esos alimentos.

Un reconocimiento de equipo

Tras ser galardonada quedó “re contenta” y segura de que “este es un premio personal pero que refleja lo que hacemos todos, es un reconocimiento para el equipo INIA del norte de Uruguay, en el que varios trabajamos en la poscosecha de frutas y hortalizas”.

En INIA Salto Grande los investigadores trabajan en busca de técnicas y estrategias que puedan mejorar el control, el monitoreo y el manejo de la producción hortícola. Para eso trabajan, por ejemplo, con empresas citrícolas del departamento, para estudiar y aportar conocimiento acerca de situaciones que pueden surgir en la cadena productiva, tanto en el campo, como en las plantas de empaque o al momento del traslado.

Joanna Lado, investigadora de INIA Salto Grande.

Lo que prefiere el consumidor

Por otro lado, trabajan en el mejoramiento genético de frutas y hortalizas y en el desarrollo de variedades. Para eso realizan pruebas y consultas con consumidores acerca del sabor y la preferencia de consumo. Por ejemplo si prefieren una cáscara más fácil de sacar, un sabor más o menos ácido, una fruta con o sin semilla, entre otros puntos, explicó. 

Según detalló, INIA trabaja en mejoramiento genético de frutas y hortalizas desde la década del 90 y con el paso del tiempo se han podido ver “muchas variantes”, que van de la mano con las preferencias del consumidor y sus cambios; por ejemplo la inclusión del boniato zanahoria en el mercado, ya que antes era más elegido el boniato criollo. Esos cambios y el desarrollo de diferentes variedades se han hecho analizando las preferencias de consumo, por ejemplo con degustaciones. 

Algunas de las formas en las que los investigadores se desarrollan en este campo de estudio es mediante ensayos de campo, estudios de plantas de empaque y simulaciones de condiciones de viaje a las que se enfrentarán los productos, para buscar, por ejemplo, las tecnologías más adecuadas para que estos se conserven mejor y no se manchen durante su traslado al mercado, por la afección de las bajas temperaturas en el almacenaje.

Joanna resaltó que a nivel nutricional se estudia cómo mejorar los cultivos para que los frutos soporten ciertas “condiciones de estrés”, lo que puede hacerlas más tolerantes a diversas condiciones. 

En la poscosecha se trabaja con formas de recubrimiento para que los frutos logren mantener la hidratación, que no transpiren tanto y mantengan su frescura por más tiempo.

“El trabajo es para aportarle no solo a los productores sino también al consumidor uruguayo, porque todo esto queda en el mercado”, sostuvo.

Lo bueno en lo imperfecto

Cuando los cítricos se manchan por el frío, por ejemplo, el mercado los descarta, “aunque esa imperfección, como nosotros le llamamos, no afecte a la calidad nutricional del producto ni a la pulpa”, indicó. 

En busca de educar a los consumidores, Joanna contó que se trabaja en un libro que apunta a hablar sobre el aprovechamiento de esos productos que “son más imperfectos pero que a nivel nutricional y de sabor son tan valiosos como otros productos”. Es un esfuerzo interinstitucional en el que participa INIA; los ministerios de Desarrollo Social, y Ganadería, Agricultura y Pesca; la Red de Alimentos Compartidos (Redalco); y el Instituto Nacional de Alimentación (INDA).

Un respaldo

Recordando el camino que ha recorrido en el mundo de la investigación y agradecida por el reconocimiento del premio Anneke Levelt, la investigadora reflexionó: “Estoy recontra feliz por todo el equipo. Esto es un respaldo muy importante para lo que venimos haciendo en grupo. Nos respalda como grupo humano que intenta resolver problemas reales de la producción uruguaya a la vez que busca aportar a generar ciencia de calidad. Ser reconocida con este premio me llena, nunca me lo imaginé pero confío mucho en el equipo de trabajo y eso me da fuerzas”.

Mujeres científicas

El premio Anneke Levelt lleva el nombre de la física holandesa conocida por su trabajo acerca de los estados críticos de los fluidos. 
Se otorga cada año para reconocer la trayectoria de mujeres que trabajan en el área de la ciencia, en diferentes rubros y países, y promover la participación de las mujeres en ese ámbito. Son las academias nacionales de ciencia quienes postulan a las candidatas a ser reconocidas cada año por su contribución a la ciencia. 
La premiación es organizada por la Red Interamericana de Academias de Ciencias, una red regional que se compone por las academias nacionales de ciencias de países de América.

Temas:

Member Joanna Lado Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) INIA Salto Grande Frutas y verduras

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