Dos días después de los comicios regionales en Cataluña, el Tribunal Superior de Justicia de esa región de España citó a declarar como imputado al presidente de gobierno local y principal impulsor de la independencia de la provincia, Artur Mas.
El pedido responde a una querella que había presentado la Fiscalía días después del 9 de noviembre de 2014. Esa fecha había sido elegida por el Ejecutivo local para celebrar una consulta sobre la emancipación de Cataluña y el Tribunal Constitucional había declarado que la elección sería ilegal. Mas decidió llevar adelante la iniciativa y usarla como un termómetro, sin validez legal pero para medir el sentir de la población.
Los comicios se celebraron y la Fiscalía procedió. Inició una querella contra el jefe de gobierno, la exvicepresidenta Joana Ortega y la exconsejera de Enseñanza Irene Rigau, por desobediencia, malversación de fondos públicos, prevaricación y usurpación de funciones.
Mas declarará el 15 de octubre. y sus aliados dos días antes.
Desde el partido de Mas, el portavoz de Convergencia Democrática de Cataluña (CDC) en el Congreso, Pere Macías, consideró que hay una persecución política para "descabalgar a quien ha ganado en las urnas".
En los comicios del domingo –que fueron regionales pero que los catalanes convirtieron en una suerte de referéndum independentista- la fuerza de Mas fue la mejor votada y consiguió 62 de 135 bancas. Formó coalición con la CUP y así son mayoría en la cámara, con 72 bancas.
Aseguran que pondrán todos los medios para lograr la independencia de la región más rica de España, algo que intentan hacer desde 2012 pero que no logran debido a la negativa del gobierno con sede en Madrid.