Por Martín Olaverry, especial para Observa
La sequía provocó una constante caída en la remisión de litros de leche a las plantas, que en el promedio de diciembre rondaron los 2,3 millones de litros pero se prevé que en enero habrá una brusca disminución.
Wilson Cabrera, directivo de Conaprole, afirmó que posee datos sobre productores propietarios de dos o tres tambos que han resuelto unificar y quedarse con uno solo. “Seguramente hay tambos que van a cerrar, estamos en un punto crítico y cuando no haya agua los tambos son inviables”, dijo.
Por otra parte, Cabrera dijo que la demanda internacional está planchada pero en la última licitación que hizo Nueva Zelanda los productos de leche en polvo que se entregan en febrero quedaron en el mismo precio del mes anterior, hecho que no ocurría desde julio.
“El precio de la leche entera bajaba 15% todos los meses pero ahora, por lo menos en las entregas inmediatas, los valores se estabilizaron y eso es una buena señal para nosotros. También ocurre, y eso es malo, que a futuro se vendió a un precio bastante más bajo que en licitaciones anteriores”, explicó.
Conaprole sigue a la espera de la concreción de un negocio con Venezuela, para el cual falta determinar la fecha de embarque. Con Cuba y México se está en conversaciones pero tampoco hay nada concreto. Las exportaciones hasta agosto fueron muy fluidas, luego se estancaron, pero con los números obtenidos hasta ese momento Conaprole pudo cerrar uno de los mejores años de ventas al exterior.