Hace algunos días abrió en Montevideo un bar y hamburguesería en el Parque Rodó llamada Bulebar, cuya decoración transporta a los años 50 a quien se acerca a probar alguna de sus preparaciones caseras. Es difícil pensar que haya en toda la ciudad un lugar mejor para que suene la música de los Black Keys, un dúo de guitarra y batería que lleva a una lectura más actual parte de los preceptos del viejo rock de esos años (la mayoría excepto los rockabillys, en realidad).
La marcha de un rock casero e irresistible que no desacelera
The Black Keys, la banda de rock estadounidense surgida del garage rock de principios del 2000, se afirma como una de las pocas sobrevivientes de esa camada con razón de ser en un disco vertiginoso y directo