Con el equipo económico que comanda Fernando Lorenzo atravesando un mal momento por la situación de Pluna y la inflación que lo golpea, el otro equipo de economía, el paralelo, cuya existencia tanto molesta al astorismo y que trabaja en línea directa con el presidente José Mujica, aprovechó el momento para anunciar una serie de ideas que rechinan en Economía y también son criticadas por analistas y empresarios.
Los asesores de Presidencia trabajan en un proyecto para aumentar la presión tributaria a los sectores que están teniendo más ganancia. La idea de modificar el Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE) ya había sido descartada por el mandatario para este período, pero ahora vuelven sobre el punto.
También desde ese ámbito se propuso dejar sin efecto la subasta de los aviones de Pluna en lo que se interpretó en el astorismo como “una jugada política”.
La semana pasada, jerarcas como Pedro Buonomo, asesor de Mujica que se alejó del Ministerio de Economía por diferencias con Lorenzo, y Gabriel Frugoni, director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, insistieron en un aumento del IRAE que pagan las empresas, que implicaría comenzar a perforar la reforma tributaria puesta en marcha por Danilo Astori durante el anterior gobierno en julio de 2007.
El anuncio llega con el ministro de Economía “políticamente debilitado” según lo advierten varias figuras de gobierno. Según dijeron a El Observador fuentes del Poder Ejecutivo, no está en los planes del mandatario cambiar a Lorenzo. Pero el ministro está anímicamente afectado, según lo reconoció el secretario de Estado ante dirigentes del Frente Amplio. Las decisiones que llevaron a la quiebra de Pluna, la aparición en una foto almorzando con el empresario López Mena, los insultos de los funcionarios cuando entraba a su oficina, entre ellos uno a quien Lorenzo consideraba su amigo, y los señalamientos que lo responsabilizan por la situación de la aerolínea, afectaron el ánimo del conductor de Economía.
También cayó grueso en filas astoristas que en una reunión con el empresario Juan Carlos López Mena, Buonomo comentara la posibilidad de anular el remate de los aviones de Pluna. Ese camino fue descartado luego por el entonces secretario de la Presidencia, Alberto Breccia, pero en el astorismo se interpretó el planteo de Buonomo, como una “operación” para afectar negativamente a Lorenzo y a Enrique Pintado.
El lunes, el vocero del Consejo de Ministros, el prosecretario Diego Cánepa, informó que tanto Lorenzo como Pintado, al igual que los demás secretarios de Estado, tienen la confianza del presidente.
Frugoni, dijo el jueves 11 a La Diaria que Uruguay “tiene camino para avanzar” en materia de presión fiscal y marcó su posición a favor de un Estado más fuerte. “El mercado por sí solo no crea bienes públicos, no genera equidad y no piensa en el largo plazo” afirmó. En declaraciones al semanario Búsqueda, publicadas el jueves 18 de octubre, señaló que es necesario subir los impuestos a los sectores empresariales con más ganancia para lograr una mejor distribución de la riqueza. “Necesitamos un Estado que debe planificar, que debe revalorizar lo político ante lo técnico”, agregó.
Por su parte, Buonomo señaló el viernes 19 al semanario Brecha que en sectores particulares como el agro y la minería debe aplicarse el concepto de renta económica con un impuesto adicional al IRAE. “Ahora el Estado está en condiciones de poder apropiarse de parte de esa sobreganancia transitoria de manera de poder redistribuirla”, afirmó. El proyecto para aumentar ese impuesto a las empresas que tengan mayores ganancias será enviado al Frente Amplio para su discusión.
Esta idea ya estuvo en debate hace poco más de dos meses. En esa oportunidad, Mujica dijo que no era un tema para este gobierno y declaró que le pidió a la OPP que lo lleve a la comisión de programa del Frente Amplio para que se discuta para el próximo período. Sin embargo, el asunto fue planteado nuevamente ahora, cuando el astorismo pasa por un momento de debilidad.
Desde el sector del vicepresidente se decidió no contestar a estas iniciativas. Según dijeron fuentes del Frente Líber Seregni (FLS), solo se argumentará en su contra si hay un proyecto concreto, pero no con base en declaraciones a la prensa.
La propuesta de aumentar el IRAE –que hoy es parejo para todos en 25% y se mencionó elevarlo a 30%– sí fue criticada por otros economistas. Javier de Haedo, exministro blanco, dijo que la propuesta es “incoherente” respecto a la reforma tributaria que el Frente Amplio implementó. Dijo también que un IRAE progresivo es “algo novedoso y raro”. Recordó que ese impuesto tuvo tasas más altas, pero una vez que se hace una reforma estructural “hay que dejarla trabajar” y no cobrar al grito yendo a los sectores “que están ganando plata para ir a fajarlos”.
El economista Gabriel Oddone de CPA Ferrere, un técnico que es mirado con simpatía en Presidencia, incluso para ocupar un cargo público de alta responsabilidad, no está de acuerdo con elevar el IRAE, según comentó a El Observador. En una entrevista con El País Oddone había señalado su preferencia por “un esquema de tasas homogéneo y transparente”. “Si bien entiendo que es un tema controvertible, en mi opinión en un país de renta media, con serias dificultades para sostener tasas de crecimiento razonables a largo plazo, la redistribución de la riqueza es conveniente encomendársela al gasto público.
El sistema tributario debería perseguir el objetivo de maximizar la recaudación procurando evitar desalentar el ahorro, la inversión y la innovación”, afirmó. Por su parte, Washington Burghi, presidente de la Cámara de Industrias también expresó a El Observador su opinión contraria a modificar al alza impuestos generando “incertidumbre” en los inversores. l