El director de la naviera Mediterranean Shipping Company (MSC) Uruguay, Roberto González, dijo a El Observador que la compañía “está siguiendo con atención y preocupación el curso de los acontecimientos vinculados a la operativa y reglamento de atraque en el puerto de Montevideo”.
La empresa es la segunda más grande del mundo en el transporte de contenedores. “MSC cree que la sana competencia es esencial para garantizar que el puerto siga siendo competitivo y productivo para el transporte de contenedores y continúe atrayendo a las líneas navieras globales que mueven las cargas de importación y exportación para la economía de Uruguay”, dijo González. “MSC espera que el puerto de Montevideo y las autoridades nacionales promuevan esos valores en apoyo de su continuo éxito y desarrollo”, añadió.
Sorpresa en las navieras
La presidenta del Centro de Navegación (Cennave), Mónica Ageitos, dijo a El Observador que tradicionalmente cuando se proponían modificaciones en el reglamento de atraque la ANP lo enviaba a la institución para que lo estudiara la comisión especializada, y luego se llegaba a un consenso con los usuarios.
Según explicó, si bien en este caso el presidente de la ANP Juan Curbelo prometió que daría vista del proyecto de modificación eso no pasó. “Las navieras han planteado muchas interrogantes sobre el reglamento: ¿cómo va a funcionar?, ¿cuándo empieza?, ¿cómo van a hacer?, ¿qué hace la empresa que ya tiene un contrato con Montecon?”, dijo Ageitos.
El Cennave solicitó una reunión urgente al Directorio de la ANP para tratar de evacuar esas dudas. “Más allá del reglamento, de la situación de tener que trabajar con una terminal que capaz no tengo contrato, es la sorpresa de que esto apareciera así”, planteó Ageitos.
El decreto que le da prioridad a TCP para operar con contenedores comenzaría a regir en un plazo de 1 año (25 de febrero de 2022). Eso daría un espacio de tiempo para algunos actores como las líneas navieras tengan la posibilidad de firmar contratos con TCP porque hoy no todas lo tienen, según se ha manifestado desde ANP. Aun así, esa fecha hoy no figura en ningún lado.
“Puerto fusible”
El nuevo reglamento de atraque dice que ANP deberá priorizar el atraque de buques y barcazas portacontenedores en la terminal especializada (TCP), y solo podrá decretar los mismos en los muelles multipropósito (áreas públicas de la ANP) en caso de que la terminal especializada se encuentre ocupada durante el período de 24 horas.
Fuentes del sector dijeron a El Observador que ningún portacontenedor de una línea va a esperar 24 horas en rada para entrar a Montevideo y perder ventanas de atraque para operar en otros puertos de la región como Brasil o Argentina.
También se explicó que los itinerarios de los buques ante la eventualidad de atraso en cualquier terminal tienen que se llama “puertos fusibles” o salteables, entre ellos Montevideo, por el bajo nivel de movimientos.
“Pueden generar un caos. Tendrían que haber dado tiempo. Cuando la terminal esté terminada y tenga los cuatro muelles operativos es una cosa, pero ahora que tienen para operar con dos barcos o un barco y medio es una locura”, expresó uno de los consultados.
Por otra parte, desde la Unión de Exportadores del Uruguay se indicó a El Observador que se está estudiando el acuerdo y que se fijará posición cuando se termine de analizar el tema.
Los anuncios realizados por el gobierno suponen un duro revés para la operativa de Montecon (el principal operador de contenedores en los muelles públicos de la ANP), que hoy tiene el 60% de la operativa en contenedores en la principal terminal portuaria del país -el restante 40% está en manos de TCP-.
La firma aspira a abrir una instancia de diálogo entre Montecon y el gobierno para ver si hay una salida a la situación de la empresa y “a mantener cierto vicio de competencia en el puerto de Montevideo”, había dicho a El Observador el gerente general de Montecon, Juan Olascoaga.
Entre otros puntos, Olascoaga aseguró que el Poder Ejecutivo está generando un “monopolio privado que está siendo desregulado'' (...) Para Montecon puede ser el fin de su historia, pero para el comercio exterior del país es una muy mala noticia para los próximos 60 años”, prosiguió.
También aseguró que las líneas navieras “están muy molestas” y “alarmadas” por el camino que tomó el Poder Ejecutivo, que impedirá a estas compañías la “libertad” de poder elegir dónde atracar sus barcos en el puerto de Montevideo.