En ese marco, los empresarios, sea cuál sea su porte y segmento comercial, que colocan su producción cobrando en esa moneda festejan esta suba. Sin embargo, también hay de los otros, los que cobran en pesos y compran sus insumos en dólares. Esos no están tan contentos.
Ganadería
Teniendo en cuenta que una empresa ganadera promedio tiene la mitad de sus gastos en dólares y la otra mitad en pesos, la suba del dólar afecta a la parte de los gastos en pesos, que están dados fundamentalmente por los impuestos, la mano de obra, el almacén, mantenimiento y combustibles.
"Por ese lado, (la empresa ganadera) sería beneficiada, porque la mitad de los gastos se verán cubiertos con una menor cantidad de dólares. Pero esto nos sirve en la medida que no se afecte toda la economía del país", dijo Felipe Bove, productor ganadero de Ansina (en Tacuarembó).
Marcelo Umpiérrez
Por su parte, Álvaro Díaz Nadal, productor ganadero en Rocha y en Flores, consideró que para el sector este incremento "es un aliciente", aunque "ayuda más al agricultor que al ganadero", puntualizó.
"Sin duda que para el sector productivo en general es un beneficio. Seguramente lo deseable hubiera sido que la suba sea más gradual y no tan rápida, pero eso depende de los mercados del exterior. Cuando surgen estos problemas, el mundo con dinero tiende a refugiarse en las monedas más fuertes", sostuvo.
Otro aspecto no menor para el interés de los ganaderos uruguayos es qué pasa con mercados de la carne vacuna, un tema sobre el cual ya alertó este miércoles el ministro de Ganadería, Carlos María Uriarte, luego de reunirse con el presidente de la República Luis Lacalle. El jerarca comentó en rueda de prensa que en Europa hay muchos hoteles y restaurantes que han dejado de comprar carne, teniendo en cuenta que “no tienen clientes”. Los consumidores, siguiendo las indicaciones de las autoridades sanitarias sobre permanecer lo más posible en sus hogares y evitar concurrir por ejemplo a locales comerciales del rubro gastronómico, han dejado de hacerlo y eso ha mermado el consumo y la demanda de carnes, por ejemplo.
Buena parte de la carne vacuna y ovina que Uruguay coloca en países europeos son cortes que llegan directamente a góndolas de supermercados y a las cocinas de restaurantes y hoteles, por ejemplo en ciudades de Alemania, donde los casos de personas infectadas con coronavirus son cada vez más.
Granja
El impacto de la suba del dólar es adverso para el sector granjero. Le pega directamente porque todos sus insumos –sin ser la mano de obra– son en dólares, y sus ingresos son en pesos. Sin embargo, este sector sufre un agravante adicional, dado que es tomador de precios, se explicó.
“Al vender a oferta y demandam no tenemos cómo trasladar la suba del dólar”, expresó Aquiles Mainardi, productor hortícola de Salto.
Juan Samuelle
Al respecto hizo referencia a que hasta el año pasado producir un kilo de tomates costaba entre $ 22 y $ 25 el kilo, dependiendo de la eficiencia del productor. Hoy ese costo aumentó a $ 30 y el precio al público de es de $ 20. “Es decir, estamos produciendo por debajo del costo”, lamentó.
También contó que, por lo general, los granjeros levantan sus insumos a cuenta en la veterinaria. “Si en enero levantamos US$ 20.000, al precio de enero eso equivalía a $ 700 mil, pero hoy son $ 900 mil. Hace 15 días un paquete de semilla valía US$ 150, hoy sigue valiendo US$ 150, pero, ¿cuánto subió en pesos, que es a lo que nosotros vendemos?”, preguntó.
Agricultura
Desde el sector agrícola se aseguró que la suba de la moneda estadounidense es positiva, ambientado ello en que los pagos que reciben son en dólares y los costos de impuestos y combustibles en pesos.
“Es bastante más favorable tener un dólar fuerte”, dijo Esteban Cairus, agricultor de Dolores, en Soriano.
Desde su punto de vista, en lo que más se refleja la diferencia de tener un valor elevado del dólar es a la hora de cargar combustible, un insumo que es imprescindible para el sector, sobre todo en estas fechas cuando se están desarrollando diversas labores de cosecha, dado que se están levantando los maíces de primera y el arroz y en algunas semanas sucederá con la soja y el sorgo. Ancap ha dejado sin cambios sus tarifas y seguramente se mantengan así por un tiempo dada la fuerte baja que tuvo el petróleo en los mercados internacionales.
“Ahora estamos en zafra y tener un dólar fortalecido para el pago de los fletes se hace más barato, porque son menos dólares que tenemos que pagar por el gasoil y eso sin dudas que es mejor”, agregó.
Lechería
En el caso de la lechería, este incremento del valor del dólar tiene un sabor agridulce, porque a largo plazo no hay dudas que será positivo, dado que se trata de un sector exportador y, por lo tanto, tener un dólar competitivo favorece al resultado económico. Sin embargo, en el corto plazo no es una buena noticia para la fase primaria, dado que el 70% de los insumos que necesitan los tamberos se compran en dólares, como por ejemplo la ración para los rodeos. Distinta es la situación de la industria que recibirá más pesos por sus exportaciones lácteas, aunque los niveles de demanda y precios a futuro son toda una incertidumbre por la debacle del coronavirus.
Al respecto, Justino Zavala, productor lechero de la zona de Aguas Corrientes, en Canelones, hizo referencia a que la mayor parte de los insumos que son necesarios para producir se pagan en dólares, pero la leche que producen la cobran en pesos.
“En todas las cuentas que hacemos pasa lo mismo. Con la ración, o con el litro de leche que estaba a 30 centavos de dólar y hoy está a 26 o 27 centavos de dólar. En todo lo que puedas imaginarte tenemos pérdida de poder adquisitivo y eso nos está pegando fuerte”, alertó.
Juan Samuelle
La opinión del ministro Uriarte
El ministro de Ganadería Agricultura y Pesca, Carlos María Uriarte, aseguró que mantuvo reuniones con productores granjeros y lácteos para monitorear esta situación, aludiendo al nuevo valor del dólar. "Estos dos son sectores que pagan parte de sus insumos en dólares y a cambio de la venta de sus productos reciben pesos", por lo que, indicó, "sus deudas se han incrementado en muchos casos y estamos trabajando en ese sentido", indicó.
Leonardo Carreño
Uriarte señaló además que esta suba ayuda a sectores opuestos, como a la producción de carne, agricultura de secano y arroz, que venden sus productos en dólares. "Para ellos esta situación hace que, por ejemplo, el costo del combustible se haya reducido y que la suba de las tarifas se hayan adaptado mucho mejor debido sencillamente a un efecto cambiario que también refleja lo que pasa en el sector. Para esos sectores es un alivio, y la ayuda no es menor", concluyó.