31 de enero de 2013 22:55 hs

Esta tragedia no termina nunca”, repetía Elaine, la madre de Deivis y Gustavo Marques Goncalves, dos hermanos que encontraron la muerte en la discoteca Kiss de Santa María, Brasil, que se incendió la madrugada del domingo por el uso de pirotecnia dentro del local. Hasta el momento son 235 los muertos y 122 los heridos.

La familia Marques Goncalves recibió la peor noticia en la madrugada del domingo 27 de enero cuando la policía informó que su hijo Deivis de 33 años había muerto dentro de la discoteca Kiss, a consecuencia del incendio que se había originado. Además su otro hijo, Gustavo de 21 años, estaba herido y en estado delicado.

El joven fue trasladado de urgencia al hospital Pronto Socorro de Porto Alegre, en la capital del estado. Presentaba quemaduras en el 70% del cuerpo y muerte cerebral, por lo que el cuadro era poco alentador, indicaron a El Observador amigos de Gustavo presentes en el velatorio.

Más noticias
Elaine, la madre, había comentado a medios brasileños que no había podido acompañar a Gustavo al hospital de Porto Alegre porque estaba velando a su otro hijo, Deivis, en el Centro Deportivo Municipal de Santa María. La madre de los jóvenes fue tapa del lunes del diario Correio, donde se la veía llorando desesperada ante el ataúd de Deivis.

Gustavo fue rescatado del incendio en la discoteca, aunque permaneció mucho tiempo dentro del local y la falta de oxígeno fue severa. La Secretaría Estatal de Salud de Río Grande del Sur confirmó que con la muerte de Gustavo se llegó a la cifra de 235 muertos en Santa María.

El de Gustavo fue el último entierro –realizado el miércoles 30– de las víctimas que se cobró el incendio en el local bailable.

Una ciudad golpeada

La tragedia de la discoteca se puede ver en cada rincón de Santa María, una ciudad universitaria ubicada en el corazón del estado de Río Grande del Sur. El centro de la ciudad muestra un movimiento “sensiblemente menor” al de hace algunas semanas. Los comerciantes se suman al duelo de las familias y amigos de las víctimas colocando listones negros y carteles de “luto” en las puertas de las tiendas.

De la discoteca Kiss queda una fachada destrozada por el fuego y una montaña de flores, retratos y carteles que los habitantes de Santa María dejan para las víctimas.

Ayer la municipalidad de la ciudad confirmó que el local de la discoteca será transformado en un santuario en memoria de las víctimas del incendio. El predio será expropiado por la propia prefectura de Santa María. La idea surgió en las redes sociales donde comenzó a circular una simulación virtual de cómo sería el memorial. “Limpien los escombros de la tragedia y hagan un parque con memorial en homenaje a las víctimas inocentes”.

NULL

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos