Aunque aún no dan la pelea por perdida y esperan pegar una remontada después de que pase el verano, los dirigentes del sector blanco Unidad Nacional (UNA) saben que están en un problema difícil de resolver y que, por lo menos en las encuestas, el líder de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga, les ha sacado una diferencia que parece casi imposible de descontar.
Por eso, no es raro que en filas de esa colectividad aún no haya sido descartada la posibilidad –y algunos lo conversan en reserva- de que Larrañaga sea designado candidato único de los blancos sin necesidad de ir a unas elecciones internas desgastantes tanto en esfuerzo físico como económico.
La idea que en filas de Alianza maduró hace rato, cobró nuevo impulso luego de que el martes 27 se conocieran los últimos datos de la empresa Equipos que le otorgan a Larrañaga entre un 46% y un 52% de los votantes de ese partido. El resto de los precandidatos lucen desperdigados entre un piso del 1% y un techo del 9%. Y el 15% aún no sabe a quién va a votar.
Es decir, ninguno de los postulantes ha despegado lo suficiente como para hacerle sombra a “el guapo”. Pero además de los números, en conversaciones informales de dirigentes aliancistas se consideró que Larrañaga “se merece” encabezar a todos los blancos sin necesidad de medir fuerzas con nadie. “Cuando tuvo que apoyar a Lacalle en el balotaje no lo dudo ni un minuto. El mismo día de las elecciones estaba integrando la fórmula electoral sin titubeos. Y el partido lo necesitaba. Y Lacalle lo necesitaba todavía mas”, dijo a El Observador uno de los principales operadores de Alianza Nacional. Además, hay quienes señalan que bajo la conducción de Larrañaga y “en la mejor época del Frente Amplio” tras la crisis del 2002, el Partido Nacional obtuvo el 35% de los votos aunque no pudo impedir la llegada de la izquierda al poder.
En las internas de 2009 Larrañaga perdió contra Lacalle luego de varios meses en los que estuvo primero en los sondeos. La confianza desmedida de parte de la dirigencia –y varios candidatos a intendentes pensando más que nada en los comicios municipales- le jugaron una mala pasada.
Pero ya pasaron casi cuatro años y el nieto de Herrera no estará en carrera. Tal vez ese sea el dato más preocupante para los intereses de la UNA. Porque aún sin ser candidato, el expresidente tiene una intención de voto mucho mayor a la suma del apoyo de todo el resto de sus compañeros de sector (ver apunte).
En Alianza Nacional sostienen que tal vez no valga la pena disputar entre correligionarios si se pueden simplificar las cosas. “Nosotros tenemos el dos de la muestra. Me parece que salimos todos ganando si Larrañaga es el candidato único”, dijo el diputado y candidato a la intendencia de Montevideo Jorge Gandini.
En la otra vereda del partido, hay un espacio vacante que será difícil de llenar. “Los caudillos, por definición, son como la aruera (planta tóxica) que no dejan crecer nada al lado. No se van, se mueren con las botas puestas. Pero la posteridad es muy dura con los que pelean hasta el último día. En la tumba los vas a ver cuando están bien muertos”, había dicho Lacalle a El Observador en abril de 2011 ya augurando un difícil camino para el que le siguiera los pasos.
Piñeyrúa quiere votar
“A los blancos les gusta votar”, dijo la precandidata de UNA, Ana Lía Piñeyrúa, quien no cree conveniente ahorrarse el trago de las internas. No obstante, reconoció que a los postulantes de la UNA les cuesta despegar ya que la interna de ese sector aún no es foco de atención para la gente.
Encuesta de Cifra
En una encuesta realizada en mayo por la empresa Cifra arrojó estos resultados: el 58% de los encuestados dijo que votaría por Larrañaga, el 16% lo haría por el senador y presidente del Directorio del Partido Nacional, Luis Alberto Heber, el 14% por la diputada Ana Lía Piñeyrúa (Unidad Nacional) y el 5% por el senador Francisco Gallinal (también de Unidad Nacional).
Encuesta de Equipos
La última encuesta de Equipos de la interna blanca informa sobre la siguiente intención de voto: Jorge Larrañaga 46%; Luis Alberto Lacalle 22%, Sergio Abreu 6%, Luis Lacalle Pou 4%, Ana Lía Piñeyrúa 2%, Luis Alberto Heber 2%, Franciso Gallinal 1% y Jorge Saravia 1%. El 8% nombró a otros candidatos, y el 15% no sabe a quién va a votar. Además, Larrañaga amplía su ventaja cuando a los consultados que nombraron a Lacalle se les recuerda que el expresidente no será candidato. De esa forma, el líder de Alianza Nacional araña 6% más y llega a un 52% de intención de voto. Un 5% va para Lacalle Pou y un 3% para Heber.