Cuando la campaña electoral rumbo a las nacionales de octubre pareció cambiar de rumbo y las baterías de la izquierda y colorados se dirigieron a criticar a Luis Lacalle Pou, el candidato del Partido Nacional se empezó a quejar por tener que “desmentir mentiras” y enfrentar una “malversación” de la información sobre sus dichos. Muchos de esos dardos fueron dirigidos a la ausencia de una versión final de su programa de gobierno, que finalmente presentó el pasado lunes. Ese día, la fórmula nacionalista y principales asesores se sintieron en la necesidad de enfrentar los embates que cayeron por ese momtivo. Ayer, Lacalle Pou pareció ironizar con ese reclamo ajeno de lo programático. “Soy el educando rindiendo examen”, dijo a las risas en el ciclo “Presidenciables”, las entrevistas que realiza el programa En Perspectiva de radio El Espectador junto a la consultora Deloitte a los candidatos de forma conjunta con asesores en distintas áreas.
La afirmación del postulante nacionalista llegó cuando el conductor del programa, Emiliano Cotelo, intentó repreguntar sobre lo que en ese momento el entrevistado respondía. Lacalle Pou quiso cumplir con explicar al detalle sus propuestas programáticas, y en ese momento se ubicó de forma imaginaria en un pupitre frente al docente para rendir ese “exámen”. De hecho pudo contar con cierto detalle algunas de sus propuestas, sobre todo en educación.
A la conferencia que se transmitió en vivo por radio asistieron también el candidato a vicepresidente, Jorge Larrañaga; la candidata a ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche; el coordinador progrmático y candidato a ministro de Educación, Pablo da Silveira; y más de 15 asesores en distintas áreas como infraestructura, relaciones laborales, inserción internacional, educación y economía. En la platea del salón de conferencias del hotel Dazzler estaba repleta de dirigentes blancos. También asistieron invitados de la consultora Deloitte.
Se plantearon cuatro temas para que la fórmula explique sus propuestas. Economía y educación elegidos por la emisora. Inserción internacional e infraestructura propuestos por el candidato blanco.
Lacalle Pou fue consultado al inicio sobre la gobernabilidad del próximo gobierno, que según todas las encuestas de intención de voto no tendrá mayoría parlamentaria propia. Dijo que pretende adelantar una negociación con el Partido Colorado y Partido Independiente para formar coalición, antes del balotaje del último domingo de noviembre. El candidato ha repetido que de ganar la elección, su gobierno empezará el 1º de diciembre. Pero ayer adelantó que, además, piensa ganar tiempo con posibles aliados en un gabinete de coalición. “El 27 de octubre (al otro día de la elcción nacional) es la convocatoria a votar en el balotaje con acuerdos políticos partidarios. Uno se imagina avanzando sobre el Partido Colorado y quizá Partido Independiente en la conformación del gabinete”, explicó ayer el presidenciable blanco. Agregó que tampoco se “amputa” la posibilidad de lograr acuerdos con algún sector del Frente Amplio. También ratificó que todos los partidos tendrán lugar en las empresas públicas, pero para todos los casos, incluso ministerios, se reservará el derecho a veto de las personas que los partidos propongan.
Además, para integrar una coalición de un posible gobierno del Partido Nacional los partidos deben coincidir en acuerdos educativos, como por ejemplo darle más relevancia al Minuisterio de Educación, aseguró.
Sobre ese tema también Da Silveira explicó que en un gobierno blanco se eliminará el denominado “pase social” por una especie de tutela para el alumno que no alcanza las notas suficientes pero puede lograrlo con una atención adicional. La idea consiste en que reciba un apoyo curricular y dejar su pasaje de grado condicionado al desempeño en el año siguiente.
En el área económica Lacalle Pou y Arbeleche enumeraron el costo de sus principales propuestas programáticas, que superan los US$ 500 millones al año. Se incluye en esa suma el plan Asentamiento Cero, que tendrá un costo anual de US$ 180 millones, y distintas renuncias fiscales como la eliminación del impuesto a las jubilaciones (IASS). El presidenciable y la candidata a ministra complicidad al momento de la exposición. Uno a otro se soplaban datos al oído.