En momentos en que los principales dirigentes del Partido Nacional tratan de apaciguar la situación generada por el caso que involucra al intendente Agustín Bascou (Soriano) –cuestionado por un asunto ético– el senador
Jorge Larrañaga (Juntos) parece haber encontrado una inesperada oportunidad para confrontar con el ala del partido dirigida por Luis Lacalle Pou y, así, relanzar su liderazgo.
En la reunión de la Agrupación Parlamentaria de
Alianza Nacional, realizada este martes, el senador Larrañaga fue muy duro con Lacalle Pou quien había opinado que si él estuviera en el lugar de Bascou -acusado de comprar combustible para la intendencia en una estación de servicio de su propiedad- se alejaría del cargo.
Aunque el asunto golpea a un hombre de su cerno, Larrañaga lo aprovechó para cerrar filas y sus dirigentes más cercanos cargaron contra Lacalle Pou acusándolo de tener poca madurez para liderar el partido
El analista político Federico Irazabal dijo a El Observador que Larrañaga en todo este episodio "pudo acomodar a su equipo que venía con una baja de dirigentes".
"Lo que ocurrió con el intendente Bascou obligó a los dirigentes a ponerse de un lado o del otro, y eso a Larrañaga le permite cosechar un éxito al marcar posición, cuando su figura venía siendo cuestionada como referente del sector por la senadora Verónica Alonso y algunos
intendentes del interior. Larrañaga, como líder dio su opinión y alineó a los suyos", dijo el analista.
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También es cierto, comentó Irazabal, que "nadie elige ese camino para ganar notoriedad sino que simplemente se da ese escenario".
Varios dirigentes blancos decidieron no aguardar a que la comisión de ética del Partido Nacional se expidiera sobre Bascou para salir a cuestionar al intendente larrañaguista.
Para Larrañaga y los suyos, esa actitud supone un prejuzgamiento y puede significar una presión para los integrantes de la comisión de ética.
Distancia
Lacalle Pou dio a conocer su opinión sobre Bascou el sábado 30 de setiembre, al otro día de llegar de un viaje familiar a Europa. Eligió hablar desde la sede del Movimiento Nacional de Rocha que ese día realizó un congreso para debatir sobre ética.
Antes de salir a los medios, Lacalle Pou hizo cuatro llamadas telefónicas. La primera fue al intendente Agustín Bascou, luego al diputado de Alianza por Soriano, Gonzalo Novales, minutos después llamó al senador Guillermo Besozzi y terminó la ronda con Larrañaga.
"Fueron llamadas difíciles" comentó a El Observador un allegado a Lacalle Pou.
A todos esos dirigentes, Lacalle Pou les comentó que no compartía la conducta de Bascou quien desde la intendencia, según se investiga, favoreció a su estación de servicio.
Les aseguró que no hablaría de renuncia ni de licencia pero si le preguntaban –algo que era previsible– daría su opinión y es que Bascou debería dejar el cargo.
Desde Juntos se aseguró que Lacalle Pou incumplió lo prometido en las charlas telefónicas.
En ese marco es que se reunió la Agrupación Parlamentaria del sector. En el encuentro, según fuentes de El Observador, Besozzi se mostró más moderado y Larrañaga quería que se emitiera un comunicado más duro del que finalmente se entregó a los periodistas.
El planteo de Larrañaga fue de confrontar con el otro sector al que le achaca falta "de madurez" para liderar y el haber tomado una posición que "afectó la unidad".
Finalmente, el comunicado de Juntos señaló que los dichos de Lacalle Pou "afectan la unidad partidaria y su institucionalidad". Párrafos más adelante vuelven sobre el punto y reclamaron a los "principales dirigentes", "cuidar la unidad como un factor esencial para ganar y gobernar el país".
Fuentes cercanas a Larrañaga comentaron a El Observador que Lacalle Pou "le erró con el paso que dio" y arriesgó que el partido pueda ser visto como una fuerza que no logra consolidarse como una alternativa al Frente Amplio.
La postura crítica de Larrañaga sucede también en un momento donde el líder del sector Juntos enfrenta deserciones de dirigentes y en particular de intendentes que le fueron muy cercanos.
Intendentes
Mientras se suceden las diferencias entre Lacalle Pou y Larrañaga –ahora en particular por el caso Bascou– un grupo de intendentes consolida la conformación de una nueva corriente de opinión en la interna blanca. Se trata de Enrique Antía (Maldonado), Sergio Botana (Cerro Largo), Adriana Peña (Lavalleja), Eber Da Rosa (Tacuarembó), y Dardo Sánchez (Treinta y Tres).
Este último tiene un problema de salud que lo alejó de las reuniones.
Ya definieron que tendrán una lista al Senado y aún no determinaron si apoyarán a Larrañaga o postularán a su propio candidato.