Tres meses después de la retirada del Samsung Galaxy Note 7 del mercado, el Departamento de Transporte de Estados Unidos ha decidido que las compañías aéreas ya no tienen por qué notificar a los pasajeros sobre los peligros del Note 7.
La decisión fue tomada teniendo en cuenta el "alto grado de conciencia pública sobre la prohibición" y la tasa de devoluciones del modelo. Sin embargo, esto no significa que el teléfono deje de estar prohibido en los vuelos.
La orden de restricción sobre el teléfono fue emitida el 14 de octubre de 2016, después de que varias aerolíneas prohibieran el dispositivo por su cuenta. Aunque la decisión del gobierno estadounidense se refería específicamente a los vuelos de Estados Unidos, otras compañías como Iberia e incluso países como la India, donde nunca se llegó a lanzar el Galaxy Note 7, decidieron tomar la misma medida.