En los últimos años se ha expandido la cantidad de uruguayos que deciden armarse de un pasaporte y viajar con más frecuencia fuera de fronteras. Durante 2012 el número de viajeros uruguayos al exterior fue de 1,8 millones (una misma persona puede haber salido varias veces y por cada salida se lo cuenta como un turista adicional). Al término de 2013, esa cifra había trepado a casi 2,3 millones de turistas, 25,6% más que el año anterior.
Si se va un poco más atrás en el tiempo la brecha es aun más significativa. En 2008, por ejemplo, fueron poco más de 733 mil los viajeros que salieron del país.
Varios factores explican este crecimiento explosivo: el aumento en el poder adquisitivo de la población y el abaratamiento de otros destinos para los bolsillos nacionales, como contracara del encarecimiento de Uruguay.
A estos elementos se suma también el constante bombardeo por parte de las aerolíneas de promociones que acercan lo que, para algunos, tiempo atrás era un sueño difícil de concretar.
Este crecimiento en la cantidad de viajeros ha repercutido en el negocio de las agencias de viajes. Los agentes consultados, unánimemente, aseguran haber experimentado este período de expansión. Esto se viene dando a pesar del desafío que implica desde tiempo atrás la convivencia con la posibilidad de adquirir servicios turísticos a través de la web, sin necesidad de poner un pie en una agencia.
A mayo de este año había en todo el país 600 agencias de viajes registradas ante el Ministerio de Turismo y Deporte, 65% ubicadas en Montevideo y el 35% restante en el interior. De acuerdo al director nacional de Turismo, Benjamín Liberoff, “en los tres últimos ha habido un cierto crecimiento (en la cantidad de agencias) pero no es nada espectacular”.
Una buena meseta
El gerente general de Abtour, Javier Botta, sostuvo que “en los últimos tres o cuatro años ha habido un aumento año a año de la venta en cantidad” de viajes. Botta agregó que en los últimos meses este crecimiento se ha “estabilizado”. “Entramos en una buena meseta con buen volumen de negocios, pero el ritmo de crecimiento que se venía teniendo se frenó un poco”, dijo. Pese a esto, Botta manifestó no ver ningún indicador que haga pensar que el volumen de negocios vaya a disminuir.
En tanto, el director de Active Travel, Gonzalo Peré, expresó que “se va a seguir viendo un crecimiento”. De todas formas, Peré comentó que “ante una mínima señal de recesión o de estancamiento en la economía, en el viaje es algo que sí se siente de forma inmediata”.
Peré recordó que están aterrizando en el país tres compañías aéreas europeas –Air France, Air Europa y ya está comercializando sus pasajes Iberia, que retomará la frecuencia Montevideo-Madrid en setiembre–. “Hay plazas en los vuelos que permiten que haya una competencia sana para que el uruguayo siga viajando”, dijo.
En Travel Líder, su director Álvaro Silva, comentó que “históricamente” los años electorales hacen dilatar algunas decisiones. “Si la economía del país sigue igual, y está claro cómo siguen las reglas de juego, la gente consume”, indicó.
Silva sostuvo que se trata de un sector con una “alta competencia”, donde la rentabilidad es “mínima”. “Hay una gran facturación pero un grado de competitividad muy alto y una rentabilidad muy reducida”, resumió.
Convivencia
Uno de los desafíos de las agencias ha sido cómo convivir con la posibilidad de adquirir servicios a través de internet. La gerenta del departamento de Marketing y Ventas de Jetmar, Rosina Lingerini, sostuvo que la empresa ha creado un “modelo híbrido”. Sus clientes pueden, por ejemplo, hacer reservas online y luego acercarse a alguno de sus locales “para un asesoramiento más personalizado”.
Dentro de una lista de ventajas que tiene comprar en una agencia, Lingerini mencionó la posibilidad de financiación, la rapidez y poder delegar en otra persona –el vendedor de la agencia– la resolución de un eventual problema.
Por su parte, el ejecutivo de ventas de Viajes Buemes, Eduardo Pedocchi, no le tiene “el más mínimo miedo” a internet. “Si me comprás a mí y tenés un problema, tenés una cara con quien hablar. Cuando comprás por internet, no tenés respaldo de ningún tipo”, comentó.