El presidente del gobierno italiano, Enrico Letta, ha anunciado que a partir de este lunes se enviará una fuerza militar de carácter humanitario para patrullar el Mediterráneo y evitar así más naufragios de barcos de inmigrantes.
El primer ministro italiano anunció el envió de militares durante su participación anoche en un acto organizado por el diario "La Repubblica", que hoy publica sus declaraciones.
"Puedo anunciar que desde mañana una fuerza militar-humanitaria, naval y aérea, será enviada para hacer más segura esta parte del Mediterráneo que en estos días se ha convertido en una tumba", dijo Letta.
Según el primer ministro, se triplicará la actual presencia de las unidades navales en dotación en el Canal de Sicilia.
Letta explicó que es necesaria una intervención inmediata y que "no puede esperar para abril o marzo", pero subrayó que después Italia dirá a la Unión Europea que sirve Frontex, que sirve Eurosur y que es necesario revisar el Convenio de Dublín.
El primer ministro italiano hizo notar que Frontex (la agencia Europa para la gestión de fronteras) tiene su sede en Varsovia y que da la impresión de que se ocupa sólo de una parte de las fronteras y no de las del mar, que provocan la muerte, y por ello afirmó que sirve una sede de esta agencia en el Mediterráneo.
Letta también aseveró que no comparte la actual ley sobre inmigración italiana, la polémica Bossi-Fini, que entre otras cosas tipifica como delito la inmigración ilegal y que la aboliría.
Sin embargo, el partido Pueblo de la Libertad, que forma parte del Gobierno de coalición, defiende la ley.
No obstante, Letta explicó que necesita "una nueva legislación en materia de asilo" pues el tema clave es cómo acoger a los refugiados que llegan desde Estados como Siria.
Se debe garantizar el derecho de asilo y "en el Mediterráneo debe garantizarse de una manera diferente que en el resto de Europa", añadió.
Más muertes
El enésimo naufragio, esta vez en aguas territoriales de Malta este viernes, ha dejado un balance de al menos 34 inmigrantes muertos, entre ellos 10 menores, y ha vuelto a convertir al Canal de Sicilia en un cementerio a cielo abierto.
Los 34 muertos del viernes, aún se desconoce la nacionalidad, se unen a los 339 cuerpos recuperados tras el naufragio del pasado 3 de octubre a pocos kilómetros de la isla siciliana de Lampedusa.
La Marina de Malta explicó que el naufragio de ayer se produjo cuando un avión maltés que vigilaba el Canal de Sicilia sobrevoló la barcaza en la que viajaban cerca de 250 inmigrantes, quienes comenzaron a agitarse para ser avistados, lo que provocó el vuelco de la embarcación.
Los supervivientes de este nuevo naufragio en el Canal de Sicilia, entre ellos otra decena de niños, fueron transportados a los buques "Lybra" y "Espero" de la Marina Militar italiana y a una nave de bandera maltesa.
Una parte de ellos será trasladada a la isla siciliana de Lampedusa y la otra a Malta.
Los fallecidos y los 221 supervivientes serán repartidos entre La Valeta, que acogerá a 143, y el resto llegará al ya colapsado centro de acogida de Lampedusa.
De nuevo el muelle Favarolo de Lampedusa, como en los últimos días, se ha vuelto a llenar de cadáveres, pues a la isla llegaron durante la noche 22 cuerpos.
Nueve de los supervivientes tuvieron que ser trasladados en helicóptero a Lampedusa para recibir primeros auxilios, entre ellos una familia formada por el padre, la madre y un bebe de nueve meses, que ha perdido a otro hijo de tres años en este naufragio.