Mundo > Guerra de Bosnia

Las madres de Srebrenica siguen llorando sus muertos, 25 años después de la masacre

"Ya no tengo razones para vivir", dice Mejra Djogaz que perdió a sus tres hijos y a su esposo en el conflicto bélico y habita una casa junto al monumento donde están los restos de 6.643 víctimas

Tiempo de lectura: -'

09 de julio de 2020 a las 12:47

Fatima Mujic recita varias veces al día la plegaria de los muertos, por sus hijos y por su marido, asesinados en el genocidio de Srebrenica.

Pero cuando piensa en Refik, su hijo mayor, la asaltan las dudas porque 25 años después de la masacre su cuerpo todavía no ha sido encontrado.

"Todavía pienso que está vivo en alguna parte. Para los demás ya lo sé, pero cuando rezo por él las manos me tiemblan, no sé qué hacer", dice a la AFP esta viuda de Srebrenica, en Bosnia oriental.

Dos de sus tres hijos y su marido, cuyos restos fueron hallados en fosas comunes después de la guerra, fueron enterrados en 2010 en el Monumento del Genocidio de Srebrenica.

El Monumento, construido cerca de Srebrenica, es un memorial y también un cementerio donde reposan 6.643 víctimas de la matanza del mes de julio de 1995.

Las fuerzas serbias del general Ratko Mladic, condenado a cadena perpetua por la justicia internacional, mataron a más de 8.00 hombres y adolescentes bosnios (musulmanes). La masacre, ocurrida cinco meses antes del fin del conflicto que dejó 100.000 muertos entre 1992 y 1995, fue calificada de acto de genocidio por la justicia internacional.

Doscientas treinta y siete otras víctimas fueron enterradas fuera de Bosnia. Todavía están desparecidas más de mil personas.

Fatima Mujic, de 75 años, vive en Ljesevo, un pueblo cerca de Sarajevo. Asegura vivir esperando "la llamada" que le anunciará que han sido encontrados los restos de Refik. Tenía 25 años, una hija e 18 meses y un niño de 40 días.

Pero las últimos de las 84 grandes fosas comunes fueron descubiertas en 2010.

"Mamá, no me dejes"

Desde julio de 2019, "solo se encontraron los restos de trece víctimas", dice Emza Fazlic, portavoz del Instituto de Personas Desaparecidas, y lamenta "la falta de información" que permitiría encontrar los restos desaparecidos.

A pocos días del 25 aniversario de la masacre, el sábado, Fatima se acuerda de su "combate" frente a las fuerzas de la ONU en Potocari, cerca de Srebrenica, donde hoy está el memorial, para salvar a su hijo más joven, Nufik, de 16 años.

Miles de mujeres, niños y viejos se reunieron allí el 11 de julio de 1995 con la esperanza de obtener la protección de los soldados holandeses.

Los soldados serbios separaban los hombres y los adolescentes de los demás y se los llevaban para ejecutarlos.

Nufik "se pegó a mi y me dijo 'Mamá, no me dejes'. Le acaricié su pelo rizado y le dije 'No te dejaré'. Se lo llevaron, les seguí. No sé donde me pegaron, no me acuerda de nada", cuenta Fatima.

Sus otros dos hijos y su marido, que habían huido por las colinas boscosas, fueron capturados.

Ni odio ni reconciliación

Otra viuda, Mejra Djogaz, de 71 años, decidió pasar el resto de sus días en el lugar donde su vida "se detuvo" hace 25 años.

Vive en una casa junto al memorial. Cada mañana, cuando sale a regar las plantas de su patio, ve miles de estelas blancas.

Omer y Munib, sus dos hijos que murieron en la masacre, reposan allí. Tenían respectivamente 19 y 21 años.

"Ya no tengo razones para vivir. Me ocupo de las flores para no volverme loca pero las flores están en la tierra negra", dice.

Su tercer hijo, Zuhdija, de 20 años, y su marido Mustafa habían muerto tres años antes, en 1992, durante el asedio de Srebrenica.

"Mis hijos no hicieron daño a nadie, no cerraron el paso ni a una hormiga. Me pregunto ¿por qué mataron a mis hijos? Eran mis vecinos", dice en referencia a los militares serbios que vivían en su pueblo.

Ramiza Gurdic, de 67 años, también se pregunta "quiénes son esos hombres" que mataron a sus dos hijos y a su marido. "¿Tenían hijos, cómo era su alma?".

Mehrudin tenía 17 años y Mustafa 20 años. Con su padre había huido a través del bosque. Mustafa temía lo peor.

"La separación fue difícil. El mayor tenía un cigarrillo en la boca y ya se preparaba otro. Dijo: 'Madre, no te veré nunca más'. El pequeño no dijo nada", explica Ramiza.

Sus restos fueron encontrados pero solo "la mitad de Mehrudin". Ramiza tiene esperanzas en que encontrará la otra mitad.

"Su madre no lo trajo al mundo sin cabeza ni brazos. Los tenía y era un niño bonito", dice.

Sin embargo no tiene rencor contra sus asesinos. "Que Dios les dé lo que merecen (...) Ni odio ni maldad, pero tampoco reconciliación", dice.

Las cifras del horror

La masacre Srebrenica, calificada de genocidio por el Tribunal Penal par la ex-Yugoslavia (TPIY) fue la peor en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Marcó un antes y un después en la guerra en Bosnia, que opuso a bosnios, serbios y croatas entre 1992 y 1995. El conflicto dejó más de 100.000 muertos y 2,2 millones de refugiados y desplazados.

Desde el principio del conflicto en Bosnia, en abril de 1992, las fuerzas armadas serbias asedian Srebrenica, una ciudad de mayoría musulmana en Bosnia oriental, a 15 km de Serbia.

En abril de 1993, en un último intento para evitar la caída de la ciudad, la ONU declara como "zona de seguridad" un enclave de 148 km2 y despliega allí Cascos Azules encargados de asegurar la protección.

Pero el 11 de julio de 1995, Srebrenica cae en manos de las tropas del general Ratko Mladic, el jefe militar de lo serbios de Bosnia, partidario, como su alter ego político Radovan Karadzic, de un "República serbia" étnicamente pura.

Sin armas y sin apoyo aéreo, los Cascos Azules holandeses de la Forpronu (Fuerza de Protección de Naciones Unidas) se repliegan en la base vecina de Potocari, donde se ven sumergidos por la llegada de miles de civiles que esperan protección pero a los que dejarán evacuar.

La matanza

Los días siguientes, las fuerzas serbias de Bosnia separan a los hombres y a los adolescentes musulmanes de las mujeres y se los llevan en camiones y autocares para ejecutarlos. Centenares de hombres que huyeron a los bosques cercanos son capturados y asesinados.

Las excavadoras empiezan entonces a enterrar los cuerpos en fosas comunes. La mayoría de fosas fueron abiertas más tarde con buldóceres para desplazar los cadáveres y disimular el alcance del crimen. En pocos días la matanza dejó más de 8.000 muertos.

Hasta ahora hubo quince condenas, cinco de ellas por genocidio, y hay dos juicios en curso contra tres hombres.

  • Radovan Karadzic fue condenado en 2019 por apelación en el TPIY a cadena perpetua.
  • El expresidente serbio Slobodan Milosevic murió en 2006 durante su juicio.
  • En 2017 la justicia internacional condenó a cadena perpetua a su brazo armado, Ratko Mladic, apodado "el carnicero de los Balcanes". 

En un informe publicado en el año 2000, Kofi Annan, el secretario general de Naciones Unidos de entonces, culpó al conjunto de la comunidad internacional por su fracaso en asumir la protección de Srebrenica.

La actitud de los Cascos Azules holandeses sigue siendo una cuestión sensible en Holanda.

En 2002, el gobierno holandés dimitió tras la publicación de un informe sobre su responsabilidad en la masacre de Srebrenica. En 2014, el Estado holandés fue reconocido civilmente responsable de la muerte de 350 musulmanes que se refugiaron en Potocari.  Pero en 2019 el Tribunal Supremo de Holanda disculpó en parte al Estado al considerar que su responsabilidad no se podía demostrar totalmente.

Fuente: AFP

REPORTAR ERROR

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 245 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 245 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 245 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...