20 de enero de 2012 18:36 hs

A Punta del Este en verano llegan propietarios de grandes mansiones, llegan cruceros con miles de turistas, famosos, ilustres desconocidos, artistas, modelos, deportistas, llegan automóviles, helicópteros, caballos de polistas y llega todo el abastecimiento para alimentar a esa banda de gente que se amontona en playas, calles y fiestas.

Y también llega el vino, el que se descorcha en un asado en un parrillero al fondo, en un quincho junto a una piscina o en un evento especial. Este 2012 recibe a Punta del Este con nuevas botellas para sorprender al paladar veraniego. Dos destacadas casas esteñas del rubro, Vinos del Mundo y Grand Cru, presentaron a El Observador las novedades embotelladas para el año que recién comienza. Además, un sommelier uruguayo muestra dos destaques del panorama nacional.

Rothschild y una rareza
Vinos del Mundo, ubicada en la parada 7 de Bulevar Artigas, es una de las vinotecas de referencia del verano en Punta del Este. Su catálogo 2012 abunda en novedades, pero hay algunas dignas de destacar.

Es el caso de los vinos Caro, la joint venture bodeguera entre el barón de Rothschild (de Chateau Lafite) con la bodega argentina Catena. Una de las joyas de la corona de esta asociación es el corte de Cabernet Sauvignon y Malbec, a un precio de $ 1.550.

Desde la región francesa de Languedoc, una de las puntas de lanza es el Chateau d’Aussiers 2008 de Corbieres. En una bodega que se destaca por su versatilidad (plantan Syrah, Grenache, Mourverdre y Carignan, entre otros), estas vides también propiedad del barón de Rothschild desembarcan en Punta con sus perlas más selectas. Cada botella cuesta $ 1.100.

La rareza del verano de Vinos del Mundo es el vino húngaro Tokaji, de un gusto tan especial que le dio vuelta la cabeza a los zares de Rusia, según explicó Gastón Figún, uno de los responsables de la vinoteca. La cepa húngara se denomina Aszú y es una uva blanca de sabor sutil.

Una botella habla del lugar de donde proviene. La región de Tokaji está al borde de los Montes Cárpatos, con un verano cálido y seco, y con un otoño frío, en la época de la cosecha. “Por lo tanto, es un blanco de gran mineralidad, destaca Figún.

De los vinos de la región, pone su impronta el Colomé Reserva Malbec 2008, de los andinos y salteños Valles Calchaquíes. Argentina sigue produciendo el Malbec como su vino bandera y los resultados hasta ahora se mantienen dentro de la excelencia. Su precio es de $ 2.600.

De champanes y tintos europeos
A una cuadra del Punta Shopping por la avenida Roosevelt, la casa Grand Cru (que también cuenta con una sucursal en Manantiales) apostó este año por ampliar tanto la variedad de espumantes como de vinos secos.

Entre los champanes, se destaca el Dom Perignon Vintage, en una presentación de botella negra de ébano, a un precio de US$ 310. La grilla francesa se parea con un representante de la línea Veuve Clicquot Brut, que llegó esta temporada con un champán de US$ 110 la botella. La tríada se completa con un italianísmo Ruggeri Prosecco, a un precio mucho más accesible de US$ 40.

En el territorio de los vinos secos, Grand Cru destaca un Achával Ferrer, un exquisito Malbec mendocino, de US$ 210. Desde Italia llega por primera vez este año un Brancaia Chianti Classico, con un valor de US$ 57. También de la península de la bota levanta cabeza entre las novedades un Massolino Barolo, un escalón más arriba en el precio, a unos US$ 115 la botella.

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