Ha sido un año convulso en Estados Unidos. Desde que los republicanos, que controlan la Cámara de Representantes desde 2010, recuperaron el Senado en 2014, el país ha pulverizado todos sus récords de inoperancia. El presidente demócrata, Barack Obama, está aislado y ve bloqueada cualquier iniciativa legislativa. Sanidad, inmigración, educación, deuda pública, presupuestos... Todas las grandes reformas del país se han quedado atascadas en el Congreso, el más improductivo de la historia.
Las tecnológicas privan de una fortuna al fisco estadounidense
Tienen US$ 2,1 billones en efectivo en filiales para eludir el pago de impuestos