Entre reggaes, versiones originales y aquellas baladas que parecen salidas de alguno de los discos del mítico sello de soul Stax o que recuerdan a las Ronettes de Phil Spector, lo nuevo de Amy Winehouse transcurre entre rupturas amorosas y dolor en la temática, al mismo tiempo que deja el mismo gusto en el oído, a pesar de que no terminen de sonar del todo acabadas. Como si les faltara el puntillazo final, ese que nunca llegó ya que la errática cantante, de 27 años, falleció en el mes de julio por excederse en la ingesta de alcohol.
Las últimas gemas de Winehouse en internet
Ya circula por algunos blogs de descargas el disco Lioness: hidden treasures, con canciones inéditas de la británica