2 de noviembre de 2012 18:07 hs

La caída de la aerolínea de bandera, Pluna, no representó un inconveniente para el emprendimiento Sextante. Si bien Sextante desarrolló un sistema de gestión que resuelve la operativa de empresas de aviación y Pluna era visto claramente como un potencial cliente, el negocio fue creado desde sus comienzos para trascender fronteras.
Según explicó su director fundador, Richard Torosián (43), “a veces hay que empezar afuera para llegar a Uruguay”.

Sextante trabaja localmente hoy con algunas empresas de taxi aéreo, centros de entrenamiento y, gracias a su módulo para la gestión de aviación agrícola, cuenta con clientes en Paysandú y Artigas y espera que para el año que viene se sumen otros. En el exterior, la empresa comenzó su trabajo con la línea aérea argentina Sol, con cuyos representantes se reunió por primera vez en 2011 y concretó la implementación del sistema en enero de este año. Además, según indicó Torosián, ya están avanzados los contactos con empresas de Bolivia, Perú, Ecuador y Panamá.

Informática aérea

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Hacia finales de 2005, Torosián había comenzado con un curso de piloto. Era un “pendiente” que tenía desde su adolescencia: primero se lo impidieron cuestiones económicas y luego la falta de tiempo.

Se recibió en 2007 pero nunca ejerció de manera profesional. Volaba junto a otros amigos pilotos en travesías hacia Brasil, Chile y Argentina. “Fui aprendiendo todo lo que tiene que ver con los trámites y el despacho, que necesariamente tenía que hacerlo yo, porque no contaba con un despachante como las líneas aéreas”, relató Torosián.

La experiencia lo llevó a comprender que los trámites previos al vuelo le insumían al menos unas tres horas.

A nivel profesional,trabajó en el ámbito privado, desempeñándose a nivel de informática en varios puestos: soporte, infraestructura, redes, ingeniería de software y en los últimos diez años como gerente de sistemas para una empresa de seguros.

En el año 2009 una reestructura llevó al despido de todos los gerentes de la empresa de seguros y se enfrentó a decidir sobre su futuro.

Si bien contaba con algunas ofertas para gerenciar otras empresas, ninguna le ofrecía un trabajo acorde a sus necesidades. Entonces, empezó a madurar la idea de comenzar a desarrollar un proyecto personal. “El problema era qué hacer. Era arriesgado hacer algo nuevo en un mercado tan chico”, recordó.

Se le ocurrió aplicar sus conocimientos de aviación y llevarlos a la informática. Según explicó, había podido detectar ciertas necesidades, al principio en el rubro de aviación general (militar, taxi aéreo, centros de entrenamiento, entre otros), pero luego también en las propias líneas aéreas. “A menos que vayas al nivel de las grandes aerolíneas, las regionales por ejemplo no tienen sistemas de gestión informatizados: lo hacen con planillas o en forma manual”, indicó.

Impulsado por el ecosistema

Para poder avanzar, Torosián se apoyó en distintas instituciones. La Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) lo financió con US$ 20.000. Además, Torosián resaltó el apoyo que recibe hasta hoy desde la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (Cuti), que lo asiste en la creación de redes de contacto y mentoría.

Resaltó también el apoyo recibido por Artech, empresa que desarrolló la conocida herramienta Genexus, en base a la cuál creó su sistema de gestión. En tanto, Uruguay XXI le facilitó la participación en ferias y congresos internacionales.

Ordenar un rubro complejo

“Hay muchas aerolíneas regionales que trabajan con planillas, que encontrarán en este sistema una forma de ordenar su trabajo”, explicó Torosián.

El producto de Sextante permite automatizar los procesos que se hacen de forma manual en las empresas de aviación permitiendo evitar los errores humanos en un trabajo que se hace en tiempos muy ajustados. “Ahorrando en errores, se ahorra también tiempo y dinero”, indicó Torosián.

El emprendedor detalló que muchas veces una empresa tiene varias planillas para una determinada tarea y que el sistema estandariza la información, mejorando la comunicación, ya que permite que todos los implicados en el trabajo accedan a los mismos datos en el mismo momento.

“No importa con qué tipo de empresas del rubro trabajes; todas giran en torno a la interacción de tres componentes: aeronaves, servicios a personas y todas deben tener alguna forma de registro de las operaciones”, explicó.

En base a esto, Torosián decidió crear un núcleo funcional que se va adaptando a cada empresa. “Es un sistema vivo y una vez instalado puede seguir actualizándose y teniendo mayores funcionalidades”, expresó.

El sistema resuelve desde la planificación de vuelos –generalmente se hace de forma mensual–, que tiene determinadas frecuencias y horarios; pasa por la planificación de tripulaciones y alcanza tareas como la validación de la reglamentación aeronáutica: las horas de servicio y descanso de la tripulación y una cantidad de reglas que son diarias, semanales, mensuales y anuales y que se deben respetar.

“Existe una serie de vencimientos, trámites permanentes, actividad de simuladores y horas de servicio. Todo esto se digitaliza y se puede llevar a un legajo de tripulantes por ejemplo”, dijo Torosián. Éstas son además, exigencias de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA por su sigla en ingles) y según el emprendedor, el sistema tiene desde su génesis un perfil hacia la certificación.

El sistema ofrece también otras funcionalidades, como el seguimiento y estado de los vuelos.

Internamente tiene un administrador de documentos que giran en torno a la empresa, como cursos, manuales o exámenes técnicos, que se pueden ingresar en el sistema y dejarse en la base de datos. “Eso también es una exigencia de certificación”, explicó Torosián.

Además, el sistema permite ampliar el registro para todos los funcionarios de la empresa: personal de tráfico, rampa e incluso administrativo, pero tiene un perfil ideal para todos aquellos que tienen vencimientos a lo largo de su tarea, ya que el sistema tiene alertas. Adelanta por ejemplo cuando a un funcionario se le vence su examen psicofísico.

Hoy la empresa comercializa diversos módulos. Con la consigna inicial de resolver la operativa de empresas de aviación, creó un módulo de gestión de operaciones de líneas aéreas, otro para la administración de empresas de vuelos ejecutivos, taxi aéreo, vuelos sanitarios, charters y otros vuelos comerciales. Además, generó un módulo para llevar la operativa de centros de entrenamiento o clubes aéreos y otro para administrar empresas de aviación agrícola.

Presencia obligada

En Latinoamérica Torosián solo identificó una empresa de manejo de tripulantes y planificación de vuelos radicada en Brasil, pero considera que tiene un perfil diferente.
Aunque Sextante es una compañía nueva ha logrado buena repercusión en el mercado regional. Su creador destacó que si bien debe enfrentarse por momentos al desconocimiento, ser originarios de Uruguay también resulta una ventaja.

“Uruguay es bien visto en el exterior; es algo que aprendemos cuando salimos. Desde hace tiempo nos venimos destacando como país a nivel de productividad y calidad de las soluciones informáticas y eso es importante”, enfatizó.

De todas formas resaltó que es importante visitar los destinos en los que se quiera desembarcar. “Me pasó de tener presentaciones muy buenas vía remota, pero después hay que ir, hablar, reunirse con la gente y que a uno lo vean”, dijo el emprendedor.

Este año, participó por primera vez junto a una delegación uruguaya en la Feria Internacional del Aire y del Espacio (Fidae 2012), realizada en Chile. Allí tuvo la oportunidad de contactarse con una línea aérea para trabajar en el futuro, pero fundamentalmente le posibilitó generar una alianza estratégica con la empresa argentina Volartec, dedicada al mantenimiento de naves.

Junto a Volartec, la firma uruguaya se presentó a un concurso en Ecuador para trabajar junto a una aerolínea local que solicitaba una solución global.

En mayo, también estuvo presente en el congreso de la Asociación Latinoamericana de Transporte Aéreo (ALTA), donde confluyen las principales líneas aéreas del continente, e incluso llegan actores desde Europa y Estados Unidos, además de diversidad de proveedores. Allí logró fortalecer vínculos con Volartec y surgieron posibles clientes de Bolivia, Perú, Panamá y Ecuador.

“Las alianzas estratégicas nos permiten salir al mercado”, expresó Torosián. Recientemente cerró un acuerdo con la empresa brasilera R2TECH, que será su distribuidora en Brasil. Este contacto fue realizado gracias a Artech, ya que ambas empresas utilizan Genexus.

En una segunda etapa prevé llegar a Estados Unidos junto a R2TECH. Además pretende cerrar un acuerdo para trabajar con un formato similar junto a una empresa panameña, que abordará Centroamérica y con otra inglesa, que será su puerta de entrada al mercado europeo.

“Este trabajo es importante, porque es una manera de disminuir los tiempos de venta”, dijo Torosián.

Actualmente comercializa su sistema con el modelo tradicional de una licencia y mantenimiento mensual,pero para poder llegar a todo tipo de clientes, desde empresas pequeñas a medianas e inclusive algunas grandes que sean nuevas, Torosián entendió que es mejor funcionar con un software como servicio.

Por esto es que el sistema va a estar próximamente en la nube.

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