Las elecciones en mi país ya son una mezcla equilibrada de murga oriental jocosa y sainete de conventillo porteño.
Lo único claro es la oscuridad, lo único cierto es la mentira
Muchos sospechan que ante lo exiguo de las diferencias el kirchnerismo recurrirá a su arma secreta, el fraude, para conseguir los dos puntos que le faltan para ganar en primera vuelta