Si es usuario de Word y redacta contratos, presupuestos, informes, o cualquier otro tipo de documento con información sensible, debe ser consciente que quién tenga acceso al archivo en formato Word podrá acceder a información adicional: versiones anteriores del documento, rectificaciones del mismo, o los nombres de personas que han trabajado en él, pueden quedar escondidos en el documento y extraerse posteriormente.
El gobierno británico acaba de dar buena cuenta de ello tras tener que dar explicaciones sobre información que quedó oculta en un informe que utilizó como argumento en la guerra de Irak. Alastair Campbell, director de comunicación y mano derecha de Tony Blair, debió comparecer ante la Cámara de los Comunes para dar más datos de cuatro empleados cuyos nombres aparecían ocultos como autores del informe ya conocido como "dodgy dossier". El gobierno británico abandonó el uso de Microsoft Word en favor del formato Acrobat PDF.
InvestigaciónUn estudio llevado a cabo en abril de 2003 por Simon Byers, del laboratorio de investigación de ATyT en los EEUU, ha evidenciado que gran parte de los documentos Microsoft Word publicados en Internet contienen información sensible oculta. Desde nombres, direcciones de e-mail, nombres de documentos relacionados, números de la seguridad social, trayectorias de las unidades y carpetas donde estaba almacenado el documento, etc.
Más de la mitad de los documentos mantenían entre 10 y 50 palabras ocultas, un tercio de los mismos entre 50 y 500, y el 10% escondían más de 500 palabras en su interior. La recomendación para aquellas organizaciones o usuarios que no quieran correr el riesgo de ver filtrada información sensible en sus documentos puede ser tajante: deben considerar el uso de Word.
(vnunet.es)