La ciencia de todos
Junto con la publicación a lo largo del año de esta investigación de vanguardia, los científicos de IRAUy e IPM planean seguir trabajando en perfeccionar la técnica para que sea más eficiente.
Menchaca explicó que “todavía es muy compleja y da mucho trabajo. Esta es una de las limitantes que tiene la técnica. Por eso hay pocos ejemplos en el mundo a pesar de que hay mucho interés en la comunidad científica internacional por trabajar en ello”.
Sin embargo, los institutos involucrados no evalúan por lo pronto producir medicamentos utilizando a las ovejas transgénicas. El fundador de IRAUy reconoció que probablemente el avance despierte un interés en empresas farmacéuticas, al cual ellos puedan dar respuesta. Pero ese no es su objetivo.
“Nuestro foco es generar conocimiento, publicarlo para que el resto de los científicos pueda tomar esa información como insumo y a la larga generar herramientas para que el ser humano pueda vivir mejor. La idea no es que nosotros salgamos a vender la tecnología”, explicó.
Y agregó: “No ganamos nada desde el punto de vista económico con esto. Simplemente hacemos pública una información que la generamos nosotros, que nos dio mucho trabajo, pero que le va a ser útil a otro investigador en cualquier parte del mundo. Así es como funciona el desarrollo científico”.
En particular, a los nueve corderos transgénicos les espera una vida normal de oveja, pero ante la atenta mirada de los investigadores.
“Se crían al aire libre e interactúan como cualquier oveja normal, pero en condiciones especiales. Están más cuidados que un animal que vive en el campo en un sistema de producción agropecuario tradicional. Los tenemos bien atendidos, bien alimentados y les tenemos mucho cariño”, contó Menchaca.
Sin embargo, no les pusieron nombres. A pesar del antecedente de Dolly, la primera oveja clonada de la historia, y más recientemente de
Rosita, la vaca argentina que el año pasado comenzó a producir leche maternizada, los investigadores uruguayos prefirieron atenerse a la objetividad científica y designar a los corderos con números.
En palabras de Menchaca: “El avance en sí mismo representa un logro importante más allá del animal puntual y del nombre que uno le ponga. Lo destacable es haber logrado que nazcan animales en Uruguay con unas técnicas que son sumamente sofisticadas, que no estaban disponibles en el país ni en la región, y del cual habían pocos casos en el mundo con técnicas aún más complejas”.
Ahora quizá ingresen a la historia como las nueve ovejas transgénicas orientales.
Para qué sirven los animales transgénicos
Según los investigadores del IRAUy y el Instituto Pasteur, tienen tres funciones principales:
> Permiten incorporar características de interés provenientes de otra especie.
> Pueden producir proteínas en la leche para elaborar medicamentos a más bajo costo.
> Sería posible producir individuos resistentes a ciertas enfermedades (fiebre aftosa, vaca loca, gripe aviar, etc.).