Mi nombre es Nicolás Cichevski, soy columnista de El Observador y gerente del área de consultoría económica en Grant Thornton. Desde hoy comparto el newsletter Rincón y Misiones junto a Andrés Oyhenard, en reemplazo de Nelson Fernández. El empleo es desde hace un buen tiempo una de las principales preocupaciones de la población. La pandemia provocó una pérdida inicial de unos 120 mil puestos de trabajo, que se redujo a unos 30 mil a fines de 2020. A partir de allí, con el deterioro de la situación sanitaria, el ritmo de la recuperación se ha enlentecido considerablemente. ¿Qué podemos esperar para los próximos meses? De esto intentaré dejarte unas pistas en esta nueva entrega de Rincón y Misiones.
El empleo, al ritmo del virus
Las cifras del mercado laboral correspondientes a abril indican que, a partir del deterioro de la situación sanitaria en diciembre, se redujo significativamente la velocidad de recuperación del mercado laboral.
En abril, el número de ocupados presentes -excluyendo a los mencionados anteriormente- se ubicó en niveles similares a los de setiembre y octubre 2020.
El reciente deterioro de la situación sanitaria y sus restricciones no han afectado negativamente al número total de ocupados, que se mantiene en torno a 1,6 millones. Sin embargo, en los últimos dos meses, la pandemia ha tenido un impacto negativo en el mercado laboral a través de un incremento en el número de personas ocupadas que en la última semana no habían trabajado por encontrarse en seguro de paro, suspensión de actividades o cuarentena por covid-19. En abril, el número de ocupados presentes -excluyendo a los mencionados anteriormente- se ubicó en niveles similares a los de setiembre y octubre 2020, considerando que 60 mil ocupados se encontraban ausentes de su lugar de trabajo por dichos motivos. Como se observa en el siguiente gráfico, el número de ocupados presentes era inferior en casi 80 mil en comparación al nivel promedio de 2019.
La heterogeneidad en la recuperación económica de los diferentes sectores de la economía continúa poniéndole un techo.
La heterogeneidad en la recuperación económica de los diferentes sectores de la economía continúa poniéndole un techo a la recuperación del mercado laboral. En ese sentido, casi tres cuartos de la caída interanual del PBI (2,9%) en el último trimestre de 2020, fue atribuible al desempeño del sector Comercio, alojamiento, suministro de comidas y bebidas, que representaba el 15% del valor agregado de la economía y que se mantenía un 8,4% por debajo del nivel pre-pandemia. Se trata de un sector clave para el empleo del país, dado el uso intensivo del factor trabajo en su producción. Previo a la pandemia, uno de cada cuatro trabajadores estaba empleado en el sector y por cada punto porcentual en que se incrementaba el PBI del sector, el empleo aumentaba 1,68%.
En la misma línea, el desempeño del sector “Salud, educación, esparcimiento y otros servicios”, también muy intensivo en trabajo (por cada punto porcentual que se incrementa el PBI del sector, el empleo aumenta 1,57%), tuvo una fuerte incidencia negativa en el empleo durante la pandemia. A pesar de solamente representar el 6% del valor agregado de la economía, el PBI del sector se mantenía 6% por debajo del último trimestre de 2019.
Por otra parte, el desempeño económico de las actividades comerciales ha sufrido también el impacto inducido por la caída en el ingreso de los hogares. A pesar de su relativa rápida recuperación, se mantiene un 3,7% por debajo del nivel de febrero 2020, antes del inicio de la pandemia y casi un 10% por debajo del máximo alcanzado en 2017.
Algunos indicadores confirmarían que el desempeño económico en los meses transcurridos de este año siguió el mismo patrón que en el cierre de 2020.
Si bien todavía no han sido publicados los datos de la actividad económica correspondientes al primer semestre de 2021, algunos indicadores confirmarían que el desempeño económico en los meses transcurridos de este año siguió el mismo patrón que en el cierre de 2020. Un muy buen desempeño del sector agropecuario y la construcción, al que se le sumó la recuperación de las industrias manufactureras. En abril, la venta de energía al sector comercial y de servicios se mantuvo un 8% por debajo del nivel pre-pandemia mientras que la venta al sector industrial superó en 5% dicho nivel. A su vez, entre enero y mayo la venta de gasoil, fuertemente vinculada con el sector agropecuario, igualó el nivel del mismo período de 2019.
Las cifras sobre el mercado formal de trabajo divulgadas mensualmente por el BPS se encuentran en esa línea. En abril había unos 76 mil beneficiarios del subsidio por desempleo, un 67% más (30 mil personas) que previo a la pandemia. Casi el 40% de ese incremento se explica por un aumento en el número de beneficiarios en los sectores vinculados al comercio y a la hotelería. Lo siguen, el transporte (15%), las actividades administrativas (9%), la enseñanza (8%) y artes, entretenimiento y recreación (8%).
Es difícil vislumbrar una recuperación total del empleo en el corto plazo, en hasta tanto no se normalice la situación sanitaria, se levanten las restricciones fuertemente vinculadas al comercio y los servicios y se abran las fronteras al turismo. El impacto de la pandemia en el empleo continuará insumiéndole recursos al Estado, que desde marzo 2020 ha destinado casi US$ 500 millones en seguros de desempleo, la mitad atribuibles al Fondo Covid. No debe descartarse que durante el segundo semestre sea necesario recurrir nuevamente a los “jornales solidarios” para apuntalar el empleo y/o para financiar planes adicionales de capacitación en los trabajadores de los sectores más afectados por la pandemia, aspecto clave para que puedan reinsertarse en sectores más dinámicos de la economía.
Hasta aquí esta nueva entrega de Rincón y Misiones, la newsletter exclusiva para suscriptores Member de El Observador para entender mejor la realidad económica y los temas que tocan nuestro bolsillo, y contar con mejor información para tomar decisiones. Me podés escribir aquí por comentarios u sugerencias.