Otra noche de terror. Parece mentira. Pasadas las 20 horas el ómnibus que trasladaba a Godoy Cruz recibió dos pedradas que rompieron vidrios ocasionando heridas leves a algunos futbolistas. El motivo: Peñarol había sido atacado en Mendoza y la venganza estaba jurada. Una locura.
Minutos antes de la hora 22 se irradió el himno nacional y otra vez los incorregibles en acción. La Ámsterdam cantó canciones de aliento al club sin respetar absolutamente nada. El hecho fue transmitido desde Uruguay al resto del continente por televisión.
Y apenas iniciado el juego hubo incidentes en la puerta 9 de la tribuna Ámsterdam. Otra vez descontrol, discusiones, caos y agresiones que terminaron con la clausura de esa vía de ingreso.
“Se generó un problema serio en la puerta 9 con parciales de Peñarol que querían entrar sin entrada. Discutieron con el personal de recaudación, lo que determinó la intervención policial. Entonces un grupo de parciales que se ubicó en la escalera de ingreso a la tribuna comenzó a lanzar proyectiles que fueron desde piedras, botellas, butacas y hasta el carro con el que se transportan las bebidas que es de hierro y de una estructura muy pesada y lo tiraron contra los efectivos policiales. Nosotros tenemos una resolución de asamblea que, ante el mínimo problema en una puerta, abandonamos el lugar de trabajo. Y eso fue lo que ocurrió”, comenzó narrando a El Observador el presidente de la gremial del personal de recaudación, José Luis Otero.
El personal no volvió al lugar porque la policía consideró que los hechos eran graves y aconsejó que no retornaran a sus puestos de trabajo y cerraron la puerta. En ese instante se generó el enfrentamiento entre los parciales y la policía que optó por retirarse y los hinchas bajaron hasta la puerta 9 hasta que volvieron las autoridades con el grupo de choque y los coraceros para desalojar el lugar. Todo esto determinó que los hinchas que tenían entradas debieran ingresar por las puertas 7 y 10.
Otero agregó que: “Yo tengo una radio a través de la cual nos comunicamos con la policía y el personal. Entonces escuché al instante el problema de la puerta 9 y cuando sugirieron cerrar el acceso. En ese momento fui a ver cómo estaban mis compañeros, fui por adentro de la Ámsterdam y cuando llegué el tema estaba complicado porque tiraban con todo lo que se puedan imaginar. Mis compañeros no estaban en el lugar, se habían retirado”. El presidente del gremio se enteró de que dos policías resultaron heridos en los incidentes.
“Nosotros ya estamos acostumbrados a que ocurran estos hechos en las puertas de ingreso y, si bien no salió ningún funcionario lastimado, estamos siempre con el mismo tema:es un tema de puntería y las soluciones de fondo no se encuentran, expresó.
Otero entiende que se deben aportar soluciones a este tema, que es de larga data.
“Hace un tiempo nosotros estamos insistiendo en una solución primaria que pasa por el primer control, es decir que cada hincha que llegue al segundo control venga con su entrada en la mano para evitar esto. No es la primera vez que sugerimos que la policía pida la entrada en el primer control. Esto sucede porque llega a la puerta gente que espera el momento para mandarse, se juntan varios y generan un problema”, dijo Otero.