En las redes sociales, varios adolescentes manifestaron su descontento al encontrarse que la calificación de la película para nuestras salas era AM 18, que significa apto para mayores de 18 años. Sin embargo, esto no significa una prohibición total (esa es la categoría R), sino que los menores pueden ir acompañados de un adulto.
Esta calificación, según contó a El Observador uno de los tres calificadores de INAU que vio el filme, se trata de una recomendación utilizada para orientar a los espectadores.
INAU califica cada película enviando a tres personas a una función, donde cada uno debe llenar una planilla con diferentes ítems y luego argumentar entre ellos su voto. Para este caso no se consideró que fuese R, porque no presentó factores como por ejemplo, la exhibición de aberraciones sexuales. Si bien se muestra un tipo de sexualidad alternativa, el término “aberraciones” se refiere a violaciones o incesto.
La pregunta que tuvieron que contestar los calificadores fue: ¿este filme puede ser visto por un adolescente de 15 años? Debido a que la siguiente calificación más baja se ubica en esa edad. La respuesta unánime fue un no.
"Aquí se presenta una relación asimétrica donde la mujer es reducida totalmente al plano de objeto. Y en la trama no logra clarificarse desde un lugar crítico. Es acrítica de la objetivización”, afirmó el calificador consultado. Es por esta consideración, más las escenas de sexo, que hacen necesaria que la presencia de un adulto en caso de audiencias menores de 18.