Desde que se colocaron las primeras vías en Uruguay, hace más de 150 años, la industria ferroviaria uruguaya fue sumando terrenos alrededor de las rutas y las estaciones. Las décadas pasaron, las compañías británicas se fueron del país y las redes pasaron a ser administradas por el Estado. Hoy, con el movimiento de trenes prácticamente nulo, la Administración de Ferrocarriles del Estado (AFE) es propietaria de cerca de 2.000 terrenos, que en su mayoría no están regularizados y que el ente autónomo pretende utilizar para apoyar las políticas del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MVOT).
Pero la intención de los integrantes del Directorio –que asumieron entre marzo y junio de 2020– es, primero, organizar la información. El vicepresidente de AFE, Gustavo Osta, dijo a El Observador que es necesario “ordenar” el patrimonio interno para saber dónde están “parados”. Por ahora estos predios “están en la nada” y las autoridades no tienen “claro cuáles son sus alcances”.
En 2018, un informe del Tribunal de Cuentas de la República (TCR) concluyó en un informe que “AFE no dispone de una base de información que respalde el inventario contable”. En ese texto se asegura que el saldo neto de los terrenos y edificios totaliza $ 1.071 millones (unos US$ 25 millones).
Los documentos en AFE son antiguos y el ente tiene solo una escribana para ordenar los escritos, y comenzar el proceso de regularización de los registros. En las administraciones anteriores hubo intentos de organización que no tuvieron éxito.
El semanario Búsqueda informó en agosto que en primer lugar hubo un acuerdo con la Fundación Ricaldoni, que se interrumpió por falta de recursos. Luego el Directorio evalúo crear un fideicomiso con República Afisa para que arrendara o vendiera los inmuebles y terrenos sin uso, pero tampoco se concretó.
Otras de las opciones que se plantearon y no llegaron a concretarse fue hacer un estudio con ITC, la empresa de consultorías propiedad de Antel.
En 2020, para ordenar la información el organismo solicitó a la Auditoría Interna de la Nación (AIN) que se realizara una auditoría general en AFE, pero el pedido fue rechazado. En el texto de la respuesta de la AIN se justifica que en “la priorización” del Ministerio de Economía para estas investigaciones “no estaría comprendido” este organismo. La AIN se puso a disposición para dar un respaldo técnico a la auditoría interna de AFE, pero el ente no cuenta con esta unidad en su organigrama.
“No ha sido fácil. No hemos encontrado allanado (el camino) y no hubo una actitud muy proactiva a la auditoría”, comentó Osta.
AFE insistió con la solicitud de auditoría a través del TRC. Pidió que la investigación comprenda los años entre 2016 y 2019 en una primera etapa. “El Directorio se encuentra abocado al mejoramiento de la gestión del ente, en particular de los sistemas de compras y de liquidación de haberes vigente a la fecha de asunción de estas autoridades”, dice la carta dirigida a la presidenta del Tribunal, Susana Díaz.
Los acuerdos con vivienda
Este viernes, el subsecretario de Vivienda, Tabaré Hackenbruch, se reunió con Osta para avanzar en los acuerdos a fin de que los terrenos pasen a la órbita del ministerio, una disposición que establece la ley de urgente consideración promulgada en julio.
El artículo 415 refiere a que los bienes inmuebles urbanos y suburbanos de propiedad de entes autónomos y servicios descentralizados vacíos o sin uso deben ser transferidos al MVOT. La intención del Directorio de AFE es “colaborar en la política de vivienda del país” luego de poner la casa en orden y conocer el patrimonio del organismo, dijo Osta.
Los 2.000 terrenos que tiene AFE sin organizar tienen distintos tamaños y no hay un patrón en común para definirlos. Muchos de estos están en la “faja de la vía” y no pueden ser utilizados para vivienda, pero la intención es contribuir con la cartera con el resto de los predios.
De hecho, algunos de estos terrenos ya fueron otorgados para la construcción de viviendas de Mevir. Dos patrones que son propiedad de AFE en La Cruz (Florida) fueron vendidos para este plan, uno de 5.000 metros cuadrados y otros de 10.000 metros. En total, el ente de los ferrocarriles recibió US$ 70 mil, informó Osta. El precio que se paga por los terrenos no es el que normalmente se utiliza en el mercado. “AFE no intenta sacar lucro con este tema”, aclaró el jerarca.
Carla Colman La vieja estación de AFE en Las Pierdas, donde se construye una trinchera para el tren de UPM En la última sesión del Directorio, Osta planteó que el dinero de estas ventas se destine para regularizar más predios de AFE.
En esta zona del departamento de Florida había otros dos terrenos de AFE para ser transferidos a Mevir, pero la venta se postergó porque parte de la tierra coincide con el predio que se requiere para la construcción del ferrocarril central que unirá la planta de UPM en Paso de los Toros con el puerto de Montevideo.
La idea del cambio de tierras para Mevir había surgido en 2011, pero tampoco llegó a concretarse. En 2018 el trámite se archivó en AFE por el “desinterés del comprador por el precio de la tasación”, aseguró Osta.
Pero estos terrenos de AFE no solo funcionan como soluciones habitacionales sino también urbanísticas. En Tranqueras, por ejemplo, el ente cedió en comodato algunos predios para una pista de atletismo y ahora hay una propuesta para ceder otro, que será destinado la construcción de una terminal de ómnibus.